Una tomografía de tórax equivale a 70 radiografías: alertan por su uso rutinario en las guardias
El cardiólogo salteño Edmundo Falú cuestionó el uso rutinario de tomografías en las guardias y advirtió que estos estudios deben solicitarse únicamente cuando exista una presunción diagnóstica concreta.
En N&N por Aries, explicó que una tomografía no es un procedimiento inocuo y que indicarla sin una necesidad precisa expone al paciente a radiación, eleva los costos del sistema y reemplaza el razonamiento clínico.
“Si se pide una tomografía rutinariamente a todo el que llega a una guardia, no se está haciendo buena medicina. Es una medicina mediocre, de alto costo y con consecuencias para la salud”, afirmó.
El impacto de la radiación
Falú señaló que una radiografía de tórax de frente y perfil equivale aproximadamente a diez días de radiación natural acumulada.
En cambio, una tomografía de tórax equivale a unas 70 radiografías y a cerca de dos años de exposición natural. Si después se requiere otro estudio con contraste, la cantidad puede duplicarse.
El especialista aclaró que la tomografía es indispensable en determinados cuadros, pero consideró peligroso utilizarla de forma sistemática o como primera opción ante cualquier síntoma.
Menos tiempo para evaluar al paciente
Según Falú, una de las causas es la falta de tiempo de los médicos para escuchar, examinar y desarrollar una hipótesis diagnóstica.
También cuestionó un modelo de atención que prioriza la rapidez, la tecnología y la cantidad de consultas por encima de la relación entre el profesional y el paciente.
“Hay que volver a la semiología, a escuchar y examinar. La tecnología es un avance, pero no puede reemplazar el razonamiento médico”, sostuvo.