Prohibieron el Squeezy Dumpling en todo el país: “grave riesgo químico”
El retiro del mercado del juguete Squeezy Dumpling impactó a familias y comercios en todo el país luego de que el Gobierno confirme que el producto incumple normas de seguridad y podría ser potencialmente dañino para la salud de las personas.
De acuerdo con información de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, dependiente de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, la medida busca evitar riesgos a la salud, especialmente en la infancia, en vísperas del Día del Niño.
Según informó la Subsecretaría, el Squeezy Dumpling contiene benceno en su superficie, con un valor cuatro veces mayor al permitido por la legislación argentina. Este dato surgió tras una denuncia de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que impulsó la investigación y posterior intervención estatal.
La CAIJ notificó que el producto, fabricado en polímero plástico y con forma de gyoza, alcanza una concentración de 20 mg/kg de benceno, cuando el máximo aceptado es de 5 mg/kg. Este compuesto puede ingresar al organismo tanto por inhalación como por contacto dérmico directo, sin que sea necesaria la ingestión. La situación fue calificada por la Subsecretaría como un “grave riesgo químico”.
La denuncia de la CAIJ se fundamentó en informes de Safety Gate de la Unión Europea (SR/02073/26) y la agencia OPSS del Reino Unido (Recall 2606-0196), donde el juguete también fue retirado previamente del mercado. De acuerdo con la organización, la presencia de benceno detectada en el Squeezy Dumpling excede normas equivalentes en Argentina, Estados Unidos y la Unión Europea, lo que motivó la advertencia y la acción inmediata.
Además de la cuestión química, la Subsecretaría identificó otras irregularidades en el producto: la ausencia del Marcado de Conformidad, la falta de identificación del importador y la inexistencia de advertencias de seguridad en castellano en el envase. La falta de estos elementos fue considerada especialmente grave por las autoridades, ya que imposibilita identificar responsables en caso de daños o incidentes.