Cristóbal, el perro callejero que eligió vivir en la parroquia de San Lorenzo y conquista a todos
En San Lorenzo hay un vecino muy especial. Se llama Cristóbal, es un perro de raza weimaraner y, aunque tiene dueños, hace varios años decidió adoptar como hogar los alrededores de la parroquia. Su historia se volvió conocida entre los vecinos por su carácter tranquilo, respetuoso y por la costumbre de acompañar a quienes visitan la iglesia.
En diálogo con Aries, el párroco Oscar Ossola contó que Cristóbal conserva el vínculo con su familia, que vive a unos tres kilómetros del templo. "Cuando vienen a misa les hace una fiesta tremenda, pero después no se vuelve con ellos, se queda en la zona parroquial", relató. Según explicó, tras la pandemia sus dueños entendieron que el perro había elegido otro estilo de vida y decidieron respetarlo.
Con 12 años, Cristóbal ya es parte del paisaje de San Lorenzo. Recorre restaurantes, el mercadito, la biblioteca y la parroquia, donde todos lo conocen. "Es un caballero. Si le dan comida, la acepta, pero cuando le dicen que salga, se va tranquilo y se acuesta en la vereda o vuelve a la iglesia", describió entre risas el sacerdote, quien bromeó: "En cualquier momento falta que rece un Padre Nuestro".