Las marcas propias y las ofertas ganan terreno ante el freno de las ventas en supermercados
Las ventas a nivel nacional en las grandes cadenas alcanzaron los $2,50 billones durante mayo, lo que representó una caída real del 0,7% interanual y significó la quinta baja consecutiva en esa comparación. Un relevamiento de la firma Politikon Chaco sobre datos oficiales expuso que las categorías con caídas explicaron el 73% de la facturación total. La contracción estuvo encabezada por el segmento de Bebidas, con un retroceso real del 11,3%, seguido por Lácteos (-5,4%), Verdulería (-4,1%), Limpieza (-3,7%) y Panadería (-3,6%).
En el extremo opuesto, solo tres sectores lograron terreno positivo: Electrónicos (+17,6%), Carnes (+10,9%) y Otros (+10,5%). Sin embargo, su peso combinado aportó apenas el 27% del volumen facturado. Ante este escenario, referentes del supermercadismo señalaron que las familias reestructuran su gasto recurriendo al uso de marcas propias más económicas y a compras de menor escala en comercios de cercanía.
En el plano provincial, los datos exhibieron marcadas asimetrías: mientras distritos como Neuquén (+7,6%) y Río Negro (+4,8%) mostraron repuntes, las provincias de La Rioja (-12,2%), Misiones (-14,3%) y Corrientes (-22,7%) registraron caídas interanuales de dos dígitos.
El panorama no mostró signos de mejora durante junio. Un informe privado elaborado por la consultora Scentia reveló que el consumo masivo registró una contracción generalizada del 2,7% interanual. A pesar del retroceso generalizado en tiendas físicas, las ventas a través de plataformas de e-commerce mostraron un salto del 41%, en tanto que las bebidas alcohólicas quebraron la tendencia con una suba del 9,4%, impulso que analistas vinculan al desarrollo del Mundial 2026.