Keiko Fujimori asume la Presidencia en Perú
Veintiséis años después de la renuncia de su padre, Keiko Fujimori asumió este 28 de julio la Presidencia de Perú, tras vencer en las elecciones a Roberto Sánchez. La dirigente de Fuerza Popular llega al Palacio de Gobierno en un contexto de acentuada división política y territorial, sumado a una marcada preocupación ciudadana por la inseguridad y el crimen organizado.
El programa de su espacio, estructurado bajo el lema "Vuelve el orden", contempla la aplicación de medidas de mano dura y la construcción de cuatro megacárceles de máxima seguridad, alineándose con tendencias regionales de combate al delito. Sin embargo, analistas internacionales advierten sobre las dificultades operativas que enfrentará el Ejecutivo, dado que su bancada representará la primera minoría en un Congreso fragmentado (22 de 60 senadores y 41 de 130 diputados), lo que obligará a tejer alianzas pragmáticas para garantizar la gobernabilidad.
Según un análisis publicado por la DW, el principal reto del nuevo gobierno residirá en frenar la volatilidad institucional que llevó a Perú a tener ocho presidentes en los últimos diez años. Con una importante base opositora movilizada y sin gobernadores regionales propios, Fujimori deberá equilibrar sus propuestas de libre mercado e intervención en la seguridad pública con la contención de las demandas sociales en los sectores más vulnerables del país.