“Veremos por dónde va la vía judicial”: el Gobierno evitó hablar de Adorni y respaldó a Santilli
El vocero presidencial Adrián Ravier se refirió este martes a la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y respaldó la llegada de Diego Santilli al Gobierno nacional, al señalar que se abre una nueva etapa enfocada en fortalecer acuerdos políticos y avanzar con las reformas estructurales.
Durante una conferencia de prensa, Ravier señaló que la decisión de dejar el cargo fue tomada por el propio Adorni. “Manuel Adorni tomó la decisión personal de abandonar el gobierno de forma indeclinable y enfrentar el proceso judicial como un ciudadano privado”, afirmó.
El funcionario evitó pronunciarse sobre el expediente judicial que involucra al exjefe de Gabinete y remarcó que no corresponde al Poder Ejecutivo intervenir en ese ámbito. “No es parte de mi rol como vocero hablar de detalles del caso ni dar opinión sobre el mismo. No nos vamos a meter con el Poder Judicial”, sostuvo.
Ravier insistió en que el Gobierno mantendrá el foco en la gestión y en los objetivos de la administración nacional. “Mi tarea es informar sobre las cuestiones que competen al presidente y al futuro de la administración y de todos los argentinos”, expresó.
En paralelo, destacó la incorporación de Diego Santilli y resaltó la relación política que el dirigente mantiene con distintos sectores. “Santilli le agrega a este gobierno mucho valor por su relación con los gobernadores”, señaló.
El vocero recordó además que varios integrantes del gabinete tienen antecedentes políticos vinculados al PRO y consideró que ese espacio ha sido un aliado del oficialismo. “El PRO ha sido un aliado para nosotros en las reformas estructurales”, indicó.
En esa línea, sostuvo que el nuevo jefe de Gabinete tendrá un rol central en la etapa que comienza. “Su protagonismo para conseguir acuerdos en el Congreso y el trato que tiene con los ministros son muy importantes”, afirmó.
Finalmente, Ravier planteó que el objetivo del Gobierno es consolidar cambios de largo plazo. “Sin reformas institucionales y estructurales la Argentina no va a cambiar”, concluyó.