Por segunda vez: renunció el director del Servicio Meteorológico Nacional
A menos de seis meses de reasumir su cargo, Antonio José Mauad, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), presentó su renuncia el viernes pasado. Así lo confirmaron fuentes del Ministerio de Defensa, a cargo de Carlos Presti, del que depende el organismo.
De acuerdo con el comunicado oficial, el veterano de la Guerra de Malvinas y jubilado de la Fuerza Aérea había ocupado por primera vez el cargo en enero de 2025. En línea con el plan “motosierra” del Gobierno, Mauad, de 72 años, era la persona elegida para “modernizar” y “hacer más eficiente” la institución.
Menos de seis meses después, el 12 de agosto de ese año, dejó su cargo por “razones personales”. La versión oficial, en su momento, señaló que fue una decisión de “común acuerdo” ante el desgaste diario de la gestión. “Se vio sobrepasado por un montón de cosas y sintió que no iba a ser coherente con su cargo. Decidió dar un paso al costado por su integridad”, dijeron en agosto del año pasado.
Tras casi seis meses en los que el organismo estuvo acéfalo, Mauad volvió a retomar la dirección en febrero de 2026. Desde Defensa explicaron que su segunda salida se formalizará a partir del miércoles.
“Cumplió su misión y, cuando asumió, había planteado un plazo de seis meses. El miércoles vamos a anunciar quién será su reemplazante, de cara a una nueva etapa del plan de modernización del Servicio Meteorológico Nacional”, aseguraron voceros del Ministerio de Defensa. “Ese mismo día [por el miércoles próximo] se comunicará el nombre del nuevo director, con un perfil distinto, para avanzar en la próxima etapa del servicio más moderno”, agregaron.
Controversia desde su nombramiento
La primera designación de Mauad a cargo del SMN fue controvertida desde sus inicios. Dentro del organismo, muchos científicos y técnicos consideraron en aquel entonces la decisión como equivocada.
El piloto, militar, excombatiente de Malvinas y gran nadador carece de una aptitud que algunos organismos, como el Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), consideraban fundamental: la experiencia profesional en el rubro, condición obligatoria de acuerdo con la normatividad vigente.
Argumentaban que incumplía lo estipulado en el decreto 1432/2007, cuyo artículo cinco establece que, como director del Servicio, solo podrá ser designada una persona que tenga una carrera universitaria vinculada a las ciencias de la atmósfera de cinco años de duración.
Varios representantes científicos y meteorológicos en su momento también consideraron que la designación del militar retirado ponía en riesgo el cumplimiento de los objetivos establecidos en la Ley Nacional 10131/45 para el Servicio Meteorológico Nacional.
Mauad no tiene formación específica en meteorología o ciencias de la atmósfera. Excompañeros de la Escuela de Aviación Militar en Córdoba —donde inició su carrera— aseguraron que, como parte de la instrucción, se estudian estos temas, aunque reconocieron que nunca fue “un especialista”.
Ajustes, tensiones y “modernización”
Desde que Javier Milei se sentó en la silla de Rivadavia, el SMN ha vivido transformaciones que, en su mayoría, consistieron en un ajuste presupuestal, el recorte del personal y una persecución semántica. En marzo del año pasado era todavía una sorpresa que sus empleados tuvieran prohibido usar las palabras “cambio climático” y “calentamiento global” en cualquier nueva publicación o que eliminaran comunicados y boletines de prensa.
Entre 2023 y 2025, fueron desvinculados 121 empleados del SMN. Para el 16 de abril pasado se sumaron a ellos 140 más. Se trata de personas que estaban bajo la modalidad de contratos temporarios alcanzados por el artículo 9, una práctica que se extiende en todo el Estado, y que, en este caso, alcanzaba a más de la mitad de la planta.
Luego de la primera ola de desvinculaciones estatales, según cifras oficiales, el total de trabajadores ya era menor a la cantidad considerada óptima. La dotación necesaria, según afirmaron desde la cartera a principios de la gestión libertaria, citando a una auditoría realizada por el expresidente Mauricio Macri, es de 1156 empleados. De acuerdo al oficialismo, el recorte de personal es parte necesaria de un proceso de modernización del SMN, el cual no afectará su funcionamiento.
Según detallaron en aquel momento voceros del Ministerio de Defensa, esa fue solo la primera de las tres etapas de un proceso que apunta a modernizar el organismo. El plan fue aprobado esta semana, aunque, en palabras de las autoridades a cargo, “hay detalles que todavía se tienen que ajustar”.
Por lo pronto, el primer paso son las desvinculaciones, que confirmaron como el primer bloque de bajas en la planta. Al término de este año se sumarían las bajas de 30 civiles y “jubilables”, 15 militares a retiro , además de 20 personas en “pase a disponibilidad”, una figura dentro de la administración pública que supone una especie de limbo en el que pueden ser transferidas a otras dependencias. Se contempla una reducción total de 205 trabajadores sobre una planta total de 972, de los cuales 780 son civiles. Tras este recorte, la dotación de personal civil quedaría reducida a 590 empleados.
La transformación implica principalmente automatizar el proceso de observación meteorológica, actualizar sistemas ya automatizados y renovar el software de análisis de datos del clima. Este último sistema es, desde la perspectiva del Ministerio de Defensa, obsoleto.
La modernización tiene un camino esbozado con trazos claros, pero los tiempos de ejecución permanecen inciertos. Dependen de variables que exceden su control, como el presupuesto disponible y, por supuesto, el surgimiento de imprevistos y procesos políticos que modifiquen la prioridad del plan. Estas situaciones pueden difuminar el nivel de avance del proyecto, en especial considerando que el año que viene habrá elecciones presidenciales.
La Nación