La esquina de la casa de Cristina Kirchner en Constitución se convirtió en un punto de encuentro para la militancia peronista. Y este 24 de marzo, a 50 años del último golpe de Estado, no fue la excepción: cientos de personas se encontraron allí para saludar a la expresidenta, quien se asomó al balcón de su casa para devolverles el gesto antes de que partan rumbo a la Plaza de Mayo.
Pasadas las 12 del mediodía, la exmandataria apareció en la ya icónica ventana de su hogar sobre un gran pañuelo blanco con la leyenda "Memoria, Verdad y Justicia", en homenaje a las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. Desde allí, la columna marchará rumbo al acto central, que comenzará alrededor de las 16.
Con información de C5N