Ni la lluvia los frenó: Salta late por Boca y los hinchas acamparon por una entrada
La postal se repite cada vez que Boca pisa el interior del país, pero esta vez tuvo un condimento extra: la lluvia. Durante el fin de semana, largas filas comenzaron a formarse en las afueras del estadio Padre Martearena, donde los hinchas decidieron instalarse con carpas, gazebos y reposeras para no perder su turno en la venta de entradas.
Con pilotos, mantas y mate en mano, los fanáticos resistieron la noche a la intemperie con un solo objetivo: conseguir una entrada para el partido del martes a las 21.15 frente a Gimnasia de Chivilcoy, encuentro que marcará la presentación del Xeneize en esta edición de la Copa Argentina.
La venta se realiza de manera presencial y con cupos limitados, lo que impulsó el acampe anticipado y potenció la expectativa. A medida que avanzaban las horas, la fila crecía y el clima, pese a las precipitaciones, era de entusiasmo y camaradería.
El plantel arribará a Salta el lunes 23 de febrero y se alojará en el Hotel Sheraton, a la espera del compromiso copero. Mientras tanto, la ciudad ya vive su propio partido. Bajo la lluvia, Salta volvió a demostrar que cuando juega Boca, la pasión no entiende de clima ni de horarios: simplemente late.