UNINOR enciende la alarma por la crisis productiva en el Norte
Las Uniones Industriales de las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán (UNINOR) expresaron su profunda preocupación por la situación que atraviesa el entramado productivo del Norte Grande argentino.
En un manifiesto difundido tras su reunión en la capital tucumana, los representantes empresariales señalaron que la región enfrenta “un escenario de incertidumbre creciente que pone en riesgo la continuidad de muchas actividades industriales y, con ellas, miles de puestos de trabajo genuino”.
Los industriales advirtieron que factores como la caída sostenida del consumo interno, la presión tributaria en todos los niveles del Estado, la falta de financiamiento productivo y las altas tasas de crédito dificultan sostener la actividad. A esto se suma, según el documento, “la competencia desleal de importaciones que ingresan en condiciones inequitativas, ya sea por circuitos informales o por provenir de países con fuertes subsidios, generando distorsiones que afectan directamente a la producción regional”.
“El Norte Grande no es una periferia. No es una estadística ni una variable de ajuste. Es trabajo, es producción, es inversión y es arraigo”, subrayan en el comunicado, y agregan que “cuando una industria cierra en el Norte no se pierde únicamente una línea de producción: se pierde arraigo, oportunidades para los jóvenes, proveedores locales y desarrollo territorial”.
Los indicadores sociales reflejan, según señalaron, que “las provincias con mayores necesidades básicas insatisfechas son también aquellas con menor densidad industrial” y afirmaron que las 10 provincias del Norte Argentino encabezan este ranking. “No hay desarrollo social sostenible sin desarrollo productivo”, agregaron.
Para enfrentar esta situación, UNINOR propone la conformación de una mesa de trabajo regional que aborde la crisis industrial del Norte Grande y evalúe medidas concretas para sostener la producción y el empleo tales como la declaración de emergencia industrial para la región, la implementación de herramientas que ordenen el ingreso de productos importados que compiten en desigualdad de condiciones con la producción local, la definición de precios de referencia en sectores estratégicos, la adopción de alivios impositivos coordinados entre Nación, provincias y municipios, el acceso a financiamiento productivo y la ejecución de un plan de infraestructura que mejore la competitividad del Norte argentino.
“No pedimos privilegios. Pedimos condiciones justas para producir, invertir y generar empleo en igualdad de oportunidades con otras regiones del país”, enfatizan, y concluyen: “Defender la industria del Norte es defender el trabajo, el arraigo y el federalismo. Es apostar a un país que crezca de manera equilibrada, con desarrollo en cada una de sus regiones”.