Escenario
Es un escenario al que los jefes de Estado de distintos puntos del planeta aspiran a subir y en el que se aprovechan los espacios que se habilitan para contactar gobiernos con inversores, analistas y pensadores a fin de discutir la coyuntura mundial,que influye en la situación de cada país. Desde su asunción, el mandatario argentino participó activamente de las alternativas del Foro de Davos y en la versión 2026 está presente con una importante comitiva.
Desde su arribo en la jornada del martes ejecuta una agenda que apunta a presentar su plan de reformas estructurales, atraer inversiones y ofrecer una imagen de gobernabilidad ante los líderes globales. También avanza en su propósito de posicionarse como un referente de la derecha liberal-conservadora en la región.
El presidente Milei, previo a su discurso de este miércoles, se reunió con representantes de importantes empresas en busca de inversiones para Argentina. Tratándose de un país con acceso restringido al mercado de capitales del mundo, también logró un encuentro con CEOs de bancos globales, como el Citigroup y el fondo BlackRock, además del presidente del BBVA, Carlos Torres Vila.
También sirve para entender el afán del presidente libertario por insertarse en la cumbre del poder económico mundial, repasar la historia de este conglomerado que representa una élite influyente al momento de discutir desafíos globales para los que busca soluciones. Fue creado en 1971 por el economista y empresario alemán Klaus Schwab, como un foro europeo de gestión, que se abrió al resto del mundo en 1987, convirtiéndose en el Foro Económico Mundial reconocido como organización internacional en 2015.
En medio siglo, esta organización trató las problemáticas que importan al planeta, tratando de definir líneas de acción que son referenciales para seguirlas o confrontarlas. Las definiciones de los últimos encuentros giraron en torno de una nueva era, configurada como la Cuarta Revolución Industrial que surge de los cambios tecnológicos. El Foro de Davos marcó a la desinformación como el mayor riesgo de este tiempo e identificó como los desafíos más urgentes de la década en curso a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, el colapso de los ecosistemas y la polarización social.
La edición de este año, de la que participan gobernantes y referentes de 130 países, tiene como lema “El espíritu del diálogo”, en un contexto de extrema tensión generada por decisiones que viene tomando el presidente estadounidense Donald Trump, quien en su discurso ponderó los logros de su gestión hacia adentro de su país y hacia el exterior, reivindicando su intervención en Venezuela. Su par de Francia, en cambio, lo acusó de coaccionar a Europa por su decisión de no apoyar a los Estados Unidos en su cruzada por apropiarse de Groenlandia; Emanuel Macron advirtió que se va hacia un mundo sin ley y en la misma línea se paró China, que cuestionó en Davos la “ley de la selva” en la política global.
Es el contexto en el que el presidente Milei ratificó su alineamiento con Estados Unidos, pero también enfatizó que su gobierno “comerciará con todo el mundo” porque los productos argentinos deben ingresar a todos los mercados. Son las circunstancias que justifican que la Argentina no se excluya del debate sobre el futuro del orden multilateral.
Salta, 21 de enero de 2026