Desde el Impenetrable, una maestra argentina compite por ser la mejor del mundo
Cada lunes, antes del amanecer, Gloria Cisneros inicia un viaje de casi 90 kilómetros en moto para llegar a la escuela donde enseña y vive durante la semana. Allí, en el paraje La Sara, en pleno Impenetrable chaqueño, es maestra, directora, administrativa y referente comunitaria de una pequeña escuela primaria a la que asisten 15 chicos.
En diálogo con Aries, Cisneros contó que su trabajo cotidiano transcurre lejos de las ciudades y de los servicios básicos. La escuela funciona con energía solar, el agua se obtiene en gran parte de la lluvia y no hay jardín de infantes, por lo que los niños llegan desde los 3 años para iniciar su escolaridad.
“Las escuelas rurales trabajamos muchas veces en silencio”, explicó. Sin embargo, ese trabajo sostenido, basado en la innovación pedagógica, la contención emocional y el vínculo con la comunidad, fue visibilizado y reconocido a nivel internacional.
La docente fue seleccionada entre los 50 finalistas del Global Teacher Prize 2026, el premio más importante de la educación a nivel mundial, y representará a la Argentina junto al profesor Miguel Alejandro Rodríguez. La definición se conocerá en febrero, durante una cumbre internacional en Dubái.
Más allá del reconocimiento, Cisneros remarcó que el valor está en el impacto cotidiano: acompañar trayectorias escolares, sostener a los chicos en contextos vulnerables y trabajar con las familias. “El trabajo no lo hace solo el docente, lo hace toda la comunidad”, señaló.
Su historia no se resume en premios ni distinciones. Se construye en los días largos de escuela, en las horas de camino por el monte y en la convicción de que enseñar también es cuidar, aun cuando nadie esté mirando.