“Mujer de Hierro”, el emprendimiento que desafíó los estereotipos
Sandra Vilte tiene 42 años y es la creadora de “Mujer de Hierro”, un emprendimiento que nació del esfuerzo, la capacitación constante y la decisión de animarse a un oficio históricamente masculino: la herrería. Su historia es la de una mujer que no se detuvo ante el miedo y transformó cada experiencia previa en un paso más hacia su presente laboral.
“Mi emprendimiento es un oficio, soy herrera”, explicó por Aries, Sandra, quien reconoció que no fue sencillo asumirse en ese rol. “En este trabajo es la trayectoria lo que te permite decir ‘me dedico a esto’”, señaló. Lleva dos años y medio trabajando en herrería, además de haber realizado más de medio año de capacitación específica.
Antes de llegar a este punto, transitó distintos caminos. Durante una década tuvo una sandwichería, pero el embarazo de mellizas la obligó a hacer una pausa. Luego se dedicó a la venta de productos de belleza, hasta que, con sus hijas ya escolarizadas, decidió buscar una actividad que realmente la representara. En ese proceso aprendió carpintería, tapicería y finalmente herrería, oficio al que llegó con temor, pero también con determinación.
“Es un mundo muy masculino y no es fácil”, admitió. El miedo estuvo presente desde el inicio, sobre todo por el uso de máquinas y herramientas pesadas. “Hay que perderle el miedo, pero tenerle respeto”, sostuvo. Recordó que al comenzar a soldar nada salía bien y que la voz interna de la duda aparece, pero remarcó que la clave es insistir hasta lograrlo.
Convencida de la importancia de la formación, Sandra se capacitó en el Centro de Formación Profesional (CFP), donde se recibió como soldadora autónoma. “Eso me dio otro parámetro, otro sistema de trabajo y más confianza”, afirmó. Para ella, el emprendedor no debe quedarse solo con lo que sabe, sino crecer, capacitarse y rodearse de personas que aporten conocimiento.
Además del oficio, destacó la necesidad de aprender sobre comunicación, redes sociales y gestión. “No es solamente hacer, también hay que saber cómo hablar con un cliente, cómo presupuestar y qué palabras técnicas usar. Las redes hoy ayudan mucho, así que a los emprendedores les digo: amíguense con la tecnología”, aconsejó.
Actualmente, su trabajo se enfoca principalmente en arreglos para obra, uno de los servicios más demandados. Aunque comenzó fabricando parrillas y asadores, amplió su propuesta con una línea de muebles de jardín, con la intención de seguir aprendiendo y creciendo. “Si me quedo solo con lo que sé, no voy a avanzar. Siempre busco nuevos desafíos, sabiendo mis límites, pero con ganas de aprender”, concluyó.
Con “Mujer de Hierro”, Sandra Vilte demuestra que nunca es tarde para reinventarse y que, con capacitación y perseverancia, es posible abrirse camino incluso en los ámbitos más difíciles.