Agendas
Ingresos bajos, desocupación y bajas perspectivas de mejoras en un marco consolidado de informalidad son los temas que concentran la atención de la población. Los balances dan cuenta que ningún dato le cierra a favor y aunque se afirme que los salarios -especialmente del sector público, mayoritario laboralmente en la Provincia- le ganaron la carrera a la inflación, los presupuestos familiares dan cuenta de otra realidad. Si hay movida sindical no será para arreglar estos desajustes sino para evitar que la reforma laboral que viene impacte en los privilegios de la dirigencia del sector.
El gobierno provincial no está en condiciones de tomar la iniciativa porque el ajuste impuesto por la administración libertaria está condicionando severamente su autonomía e, incluso, poniendo en riesgo el equilibrio de sus cuentas. Los fondos federales que sostenían programas y obras públicas se suprimieron simultáneamente con la decisión del presidente Javier Milei de no intervenir en acciones que denoten la presencia del Estado en distintos ámbitos de gestión.
A poco de iniciar la segunda mitad de su mandato se observa un gobernador activo en acondicionar su inserción en distintos frentes. Gustavo Sáenz fue incluido en el listado de mandatarios amigables para la gestión de La Libertad Avanza y fue convocado a un diálogo del que se tuvo una versión oficial sobre la coincidencia en llevar adelante una tarea conjunta para imponer las reformas que pretende el gobierno nacional, según sus voceros y atendiendo los reclamos de la provincia, según el propio gobernador.
El Ministro de Gobierno, también con una agenda muy intensa, dio detalles de su actuación postelectoral que lo llevaron incluso a China en la primera semana de este mes y que revela cuáles son las prioridades impuestas por la alianza gobernante para esta etapa. Destacó que las acciones a desarrollar se ven favorecidas por un nuevo clima de diálogo promovido por el gobierno libertario que predispone mucho y contribuye a la construcción de acuerdos con las provincias. En síntesis, Ricardo Villada reconoció un cambio de actitud política porque “sin acuerdos no hay leyes y sin leyes no hay políticas de mediano plazo”.
La construcción de consensos permite logros inmediatos como el ingreso de Salta al régimen simplificado de exportaciones, que favorece a las empresas que colocan su producción en el exterior. Y si la situación es como lo plantea el propio presidente Milei, también promoverá la reforma de ley de glaciares para que las empresas que operan en Salta y en otras provincias mineras, aflojen el cepo al menos en el área de periglaciares. Es que estos emprendimientos requieren mucha agua y con estas limitaciones, no se incentivan las inversiones.
A los gobernadores que ya pasaron por la Casa Rosada se les dejó en claro que el presupuesto nacional, cuyo proyecto se debate en el Congreso, tiene imposiciones innegociables como todas aquellas que aseguran el superávit fiscal. Si bien hay coincidencia sobre el equilibrio de las cuentas, los gobernadores no aceptan que sea a costa de recursos coparticipables.
Es imprescindible que el gobierno nacional se administre con un cálculo de gastos y recursos, que acote la discrecionalidad con la que la administración libertaria se manejó en estos dos años. Aprobar un presupuesto es fundamental para darle certeza al país, dijo el ministro provincial y para evitar que el costo del superávit lo carguen los sectores con menor capacidad de defensa, debe agregarse.
Los esfuerzos por consolidar posiciones en el Congreso, que gestionan los gobernadores que quieren asumir como árbitros en la confrontación entre oficialismo y oposición, resultan necesarios. Solo deben evitar caer en la tentación de llevar agua para los molinos de sus provincias pero sólo para fortalecer su posición con vistas a 2027, año que ya tiene su propia agenda.
Salta, 17 de noviembre de 2025.