La política perdió el alma que la sostenía: la militancia. En su lugar quedaron los oportunistas de turno, el pragmatismo vacío y una sociedad atrapada en la lógica del asistencialismo.
Lo acusan de robarse una camioneta del canchón municipal. Se hizo pasar hasta por el hermano. Hoy fueron los alegatos y y la sentencia será la semana que viene.