Nicolás Marín, el joven de 25 años que se había sumado en agosto a una misión humanitaria encabezada por la activista sueca para llevar insumos a Palestina, anunció su retiro del proyecto.
El lobista objetó la cadena de custodia de su teléfono que reveló mucha información sensible para la causa. Marcelo Martínez de Giorgi ordenó una batería de medidas de prueba.