Real Madrid a repechaje: el agónico gol del arquero Trubin que sacudió la Champions

En una noche que desafió toda lógica futbolística, el Benfica de José Mourinho logró un triunfo histórico por 4-2 ante el Real Madrid que quedará grabado en los libros de la Champions League.

Deportes29/01/2026

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A veces, el fútbol tiene historias apasionantes. La de este miércoles 28 de enero seguramente será recordada por muchos años. En el último instante del último partido que se mantenía en juego en la fase liga del UEFA Champions League 2025-2026, el arquero Anatoliy Trubin metió un gol de cabeza y puso el mundo patas arriba, al asegurar la clasificación de Benfica, que se impuso de ese modo 4-2 sobre Real Madrid.

Antes de ese centro que Trubin cabeceó para convertirse en héroe, los portugueses, dirigidos por José Mourinho, se estaba quedando fuera de los 16vos. de final. Esa acción cambió todo.

Al mismo tiempo, la derrota dejó a los madrileños fuera de los 8 clasificados de manera directa, por lo que la Casa Blanca deberá jugar los playoffs de los equipos ubicados entre el 9° y el 24° escalón de la fase liga del máximo certamen continental. Los cruces se sortearán este viernes 30 de enero.

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Un doblete de Andreas Schjelderup, un penal de Vangelis Pavlidis y el cabezazo de Anatoliy Trubin le dieron el triunfo a los lusitanos, mientras que Kylian Mbappé marcó los dos goles de los merengues.

A los 6 minutos de juego, una carambola generó un sobresalto en el arco del equipo español. El Madrid no pudo despejar desde arriba un córner, por lo que la pelota quedó en el área chica. Allí, en medio de una maraña de piernas, un rebote en Tomás Araújo pasó muy cerca del poste derecho de Thibaut Courtois.

Los portugueses volvieron a inquietar con un desborde preciso y veloz por derecha que se transformó en un centro en busca del potente Vangelis Pavlidis: el griego la controló mal, cerca del punto del penal, y desactivó el peligro que parecía inminente.

A los 15, el árbitro sancionó penal a favor del local por una supuesta falta sobre el argentino Gianluca Prestianni dentro del área. Sin embargo, Davide Massa chequeó en el VAR y determinó que no había existido la infracción.

Unos minutos más tarde, Prestianni, que hizo un gran partido, tuvo una ocasión fabulosa, al recibir por izquierda y pegarle un derechazo combado que Courtois alcanzó a tocar con la punta de los dedos antes de que el balón se estrellara en el travesaño.

Pocos segundos después, el otro argentino de los portugueses, Nicolás Otamendi, habilitó a Fredrik Aursnes quien apareció solito detrás de la defensa pero tomó la pelota de aire sin fuerza ni precisión.

Sobrepasado e inconexo, Real Madrid sufría el partido. No la pasaba nada bien. De hecho, había zafado en varias ocasiones. Sin embargo, el poder de fuego de la Casa Blanca apareció a los 29, cuando una serie de toques derivaron en un centro pasado de Raúl Asencio al que Kylian Mbappé, quien apareció por detrás, le metió un frentazo que puso el 1-0.

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Asencio pudo ampliar la ventaja a los 33, cuando ganó en lo alto y cabeceó de pique un córner, pero el arquero Trubin reaccionó con gran categoría y la desvió cerca del palo izquierdo. Benfica, que merecía mejor suerte, igualó 1-1 a los 35, con otra contra velocísima. Prestianni habilitó a Pavlidis y éste lanzó un centro perfecto que Andreas Schjelderup cabeceó en el corazón del área: la pelota, que pasó entre las piernas de Courtois, infló la red y estableció la igualdad.

Las dos ocasiones que se perdieron los dirigidos por José Mourinho fueron casi inverosímiles. Schjelderup no pudo aprovechar un rebote que lo dejó con medio arco vacío y Courtois revolcado en el otro poste: sin embargo, buscó el primer palo y un defensor llegó con lo justo a cerrar. Apenas unos instantes más tarde, los portugueses peinaron un córner, Leandro Barreiro cabeceó solito por el segundo palo y la pelota se fue a centímetros del parante izquierdo.

Con Prestianni en modo estelar, Benfica volvió a desnivelar a los 42, cuando Amar Dedic picó por derecha y le pegó cruzado al entrar al área, para exigir una gran respuesta de Courtois.

Casi a los 48 de la primera mitad, Massa cobró otro penal para Benfica por infracción sobre el argentino Otamendi. Esta vez no hubo revisión y Pavlidis se encargó de la ejecución: a los 50, el griego le dio con derecha al medio del arco y venció a Courtois, quien se lanzó a su izquierda, para dejar el marcador con un 2-1 que hacía justicia a lo ocurrido en el campo de juego, porque el local fue muy superior a un desarticulado y frágil equipo español.

Benfica se escapó 3-1 con una fórmula que ya había dado resultados en la primera mitad. Prestianni tocó rápido y preciso para Pavlidis y el griego estiró para Andreas Schjelderup, quien subía por izquierda: a los 53, el noruego ingresó al área, se hamacó hacia el interior y sacó un remate milimétrico que se metió junto al poste derecho de Courtois.

Real Madrid acortó 2-3 con otro doblete de Mbappé en Champions. Jude Bellingham subió por derecha y Arda Güler lanzó un centro atrás. El goleador francés, casi en el punto del penal, le dio justo contra el palo derecho, para limar la diferencia de un partido que, sobre la cancha, mostraba mayor diferencia entre uno y otro.

Aunque Benfica parecía más cerca de ampliar la ventaja, el Madrid nunca dejó de estar a tiro. De hecho, Trubin debió responder con solvencia en un par de ocasiones, especialmente al tapar un disparo de Rodrygo a los 77 minutos. Como en la primera mitad, Barreiro desperdició una chance muy propicia a los 83, con un buscapié que el luxemburgués empujó dentro del área chica sin poder superar la estirada de Courtois.

Sobre el final, el panorama del Madrid se complicó aun más, ya que se fueron expulsados Asencio y Rodrygo, por lo que no podrán disputar el primer partido de 16vos. de final. A los 97 minutos, Mourinho mandó hasta a su arquero a cabecear la última pelota. La que podía darles la clasificación. Era cara o cruz. Cielo o infierno. Fredrik Aursnes lanzó el centro y el propio Trubin se elevó sobre todos, metió el cabezazo y se convirtió en el héroe de los portugueses, que consiguieron el pasaje a la próxima fase en el último instante.

Si algún guionista hubiera propuesto que el último partido de esta etapa de la Champions se cerrara de ese modo, con un gol de un arquero, seguramente le habrían rechazado el proyecto por inverosímil. No obstante, el fútbol no sabe de imposibles. Lo demostró Trubin, trepándose en el aire para meter un cabezazo histórico, para agregarle mística a un torneo que cada año reserva capítulos apasionantes como éste.

Con información de ESPN

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