Cena de Sáenz: Seiscientos platos y ninguna bendición
El intendente aseguró que el lugar estuvo abarrrotado y que fue necesario poner mesas afuera de la sala. “Fue una comida de recaudación, más de seiscientas personas aportaron ese granito de arena para seguir adelante”, dijo y agradeció a los que fueron “y a los que no pudieron ir porque las tarjetas se agotaron rápidamente”.
Por otra parte, Sáenz afirmó que desde su espacio no bendicen “a nadie, el único que bendice es Dios, cada uno de los candidatos tendrá que llevar su propuesta a la gente y esperemos que haga mucho más que lo que hicimos nosotros”.
“Bendecir a alguien sería de una soberbia absoluta, pretender decir que este es mi candidato y que lo voten también, los salteños son grandes e inteligentes y saben a quien elegir”; dijo Sáenz.