Cada vez más salteños van al psicólogo: “Nuestras agendas están explotadas”
La presidenta del Colegio de Psicólogos de Salta, Gisela Pedersen, confirmó que las consultas de salud mental aumentaron considerablemente y que muchos profesionales trabajan con agendas saturadas, en un contexto atravesado por las consecuencias de la pandemia y las dificultades económicas.
En Pelo & Barba, por Aries, la profesional sostuvo que el incremento de pacientes debe analizarse con profundidad y no interpretarse simplemente como un crecimiento de la actividad profesional.
“Nadie va a una consulta con un psicólogo si no lo necesita”, afirmó.
“Nuestras agendas están explotadas”
Pedersen explicó que la demanda de atención psicológica se incrementó especialmente después de la pandemia, cuando comenzaron a manifestarse problemas vinculados con el aislamiento, las pérdidas familiares y las dificultades para afrontar situaciones cotidianas.
A ese escenario se sumó la crisis económica que atraviesa el país, que, según señaló, profundiza los problemas de salud mental.
“Hay una demanda más creciente de salud mental. No nos olvidemos de que hay una crisis global y en nuestro país se agudiza la cuestión económica”, expresó.
También destacó que la sociedad comenzó a superar prejuicios relacionados con la atención psicológica y que cada vez más personas reconocen la importancia de solicitar ayuda profesional.
Sin embargo, advirtió que el aumento de la demanda implica una mayor responsabilidad para los psicólogos, especialmente cuando deben intervenir ante situaciones de crisis profunda.
El IPS concentra alrededor del 90% de los pacientes
La titular del Colegio también se refirió a las dificultades con el Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS), obra social que, según estimó, concentra alrededor del 90% de los pacientes atendidos por los profesionales vinculados con la institución.
Pedersen explicó que, a diferencia de otros momentos, los psicólogos decidieron no interrumpir las prestaciones pese a los problemas de pago.
“Esta vez no hemos cortado el servicio, entendiendo que justamente esta grave crisis de salud mental no podemos desatender a nuestros pacientes”, señaló.
También planteó que el IPS debe garantizar los recursos necesarios para afrontar las prestaciones que ofrece a sus afiliados.
Diferencias con otras obras sociales
Pedersen destacó que el Colegio mantiene negociaciones permanentes con otras obras sociales y empresas de medicina prepaga.
Según explicó, en algunos convenios lograron establecer una regularidad de pago de entre 45 y 60 días, mediante acuerdos con las entidades.
La dirigente consideró necesario que el sistema de salud acompañe el crecimiento de la demanda y permita sostener los tratamientos sin perjudicar a los pacientes ni a los profesionales.