La crecida del Paraná pone en duda la temporada de verano en Paso de la Patria
La crecida del río Paraná genera preocupación en dos de los destinos turísticos más importantes de Corrientes: Paso de la Patria e Ituzaingó. A pocos meses de las vacaciones de enero y febrero, el avance del agua afecta las playas y abre interrogantes sobre las condiciones en las que comenzará la temporada de verano.
El periodista Matías Sánchez, desde Ituzaingó, explicó en Pelo y Barba por Aries, que el aumento del caudal del Paraná ya dejó a esa localidad sin sus principales espacios de playa. La situación también afecta a Paso de la Patria, tradicional destino de vacaciones para familias de distintas provincias argentinas.
“Con esta altura, 4,50 metros, no tenemos nada de playa”, señaló Sánchez al describir el escenario actual en Ituzaingó. El periodista explicó que el río había alcanzado un pico cercano a los cinco metros y que luego registró un leve descenso.
Sin embargo, la preocupación continúa porque las lluvias registradas en las cuencas superiores podrían provocar una nueva onda de crecida durante los primeros días de noviembre.
Paso de la Patria, uno de los destinos favoritos del verano
Ubicada a unos 40 kilómetros de Corrientes capital, Paso de la Patria es conocida por sus playas sobre el Paraná, sus actividades náuticas y la pesca deportiva del dorado.
Durante enero y febrero, la localidad recibe turistas que buscan disfrutar del río, los balnearios y las propuestas recreativas. La actividad también moviliza alojamientos, restaurantes, comercios y prestadores de servicios turísticos.
Pero el panorama actual genera incertidumbre. Sánchez explicó que, a diferencia de Ituzaingó, Paso de la Patria presenta sectores urbanos más expuestos al avance del río por sus características geográficas.
“Ahí ya entra directamente en la zona de la ciudad”, sostuvo, al comparar la situación con la de Ituzaingó, que se encuentra sobre una barranca elevada.
El pasado 16 de octubre, la Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre preventivo del puerto y del paso fronterizo internacional de Paso de la Patria debido a una crecida extraordinaria que había llevado el Paraná a los 6,50 metros.
Ituzaingó también se quedó sin playas
En Ituzaingó, el aumento del caudal afecta especialmente a la zona costera, donde se concentran algunas de las principales propuestas turísticas de la ciudad.
Sánchez explicó que el río debería descender aproximadamente hasta los tres metros para que comenzara a recuperarse parte de la superficie de playa.
El periodista destacó que numerosos salteños eligen Ituzaingó durante el verano, por lo que las consecuencias de la crecida también generan interés entre quienes preparan sus próximas vacaciones.
La situación se extiende a Corrientes capital, donde el avance del Paraná también motivó restricciones en sectores de playa, según informó el corresponsal.
La incertidumbre se extiende hasta el verano
El principal interrogante es cuánto tiempo permanecerán elevados los niveles del Paraná. Sánchez señaló que especialistas de Yacyretá anticiparon un período de vigilancia durante octubre, noviembre y diciembre.
“Estamos esperando el segundo cimbronazo”, advirtió, al mencionar las precipitaciones que podrían provocar nuevas crecidas durante las próximas semanas.
De todos modos, todavía no es posible determinar cómo estarán las playas durante enero y febrero de 2027. Su recuperación dependerá de las lluvias, del comportamiento del río y de las condiciones de seguridad para habilitar los balnearios.
Por ahora, la crecida representa una señal de preocupación para dos localidades cuya temporada estival depende, en buena medida, de la posibilidad de disfrutar de las playas del Paraná.