La madre de Thiago y Funes quedaron en libertad bajo domiciliaria
María del Milagro Cuéllar Medina y Franco Nicolás Funes, detenidos desde junio por la muerte de Thiago Altamirano, de 2 años, accedieron esta mañana a la prisión domiciliaria tras el vencimiento del plazo de la prisión preventiva. Así lo resolvió el juez Antonio Pastrana. Aunque el fiscal Espilocín se opondría.
“Estaban detenidos desde junio y el fiscal había pedido 4 meses de prisión preventiva, que se venció. Se realizó la audiencia de vencimiento con el juez Pastrana y logramos que se le conceda la prisión domiciliaria”, explicó a Aries el abogado defensor de Funes, Marcelo Arancibia. El penalista agregó que el organismo encargado de verificar la viabilidad del domicilio determinó que las condiciones son aptas, “al menos para mi asistido”.
Qué dijo la defensa
Arancibia sostuvo que en este caso se podía acceder a la domiciliaria porque “ni la expectativa de pena ni la gravedad del delito son parámetros para mantener a una persona privada de su libertad, sino el peligro de fuga y el riesgo de entorpecer la investigación”. En ese sentido, aseguró que ya están realizados “ya se hicieron todos los actos periciales”, y que su defendido nunca mostró intención de fuga. “Fue a avisar a la madre de Thiago sobre la desgracia, llamó al 911, la acompañó en los primeros auxilios al Papa Francisco. Estuvo en todos los momentos; si hubiese tenido intención de fugarse, se hubiese ido”, aseveró.
Cámaras que muestran que la madre no estaba
El abogado también se refirió a la situación de la madre del niño, defendida por un defensor oficial Anuch, quién viene advirtiendo que se la detuvo injustamente. “La señorita Cuéllar no estaba al momento. Yo simplemente hice una colaboración humana y jurídica, pero está muy bien defendida por el defensor oficial”, señaló. Según dijo, eso no lo afirma solo ella sino también su defendido, y hay cámaras que muestran que Funes sale a avisarle que el chico había sufrido una caída. “Está documentado que estaba comprando alimentos”, agregó.
Arancibia sostuvo que la versión de su cliente siempre fue la misma: “Thiago se cayó”. También cuestionó el cambio de calificación legal: según indicó, la fiscalía encuadró primero el hecho como homicidio culposo y “a las 24 horas cambió la calificación por alevosía”.
El caso
Thiago murió el 22 de junio en la ciudad de Salta. Fue trasladado por su madre al Hospital Papa Francisco. Ella y Funes aseguraron que el nene se había caído de la cama, pero los profesionales de la salud advirtieron desde el primer momento que el cuadro clínico no era compatible con un accidente doméstico.
La causa es investigada por el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín. Según la autopsia, la muerte se produjo por asfixia mecánica y no se observaron lesiones compatibles con una caída de la cama. La principal acusación recae sobre Funes, a quien se le atribuye homicidio agravado por alevosía, mientras que se analizaba la responsabilidad de Cuéllar Medina en su rol de madre y cuidadora.
El cas develó denuncias cruzadas entre el padre y la madre de Thiago. Meses antes de la muerte del niño, el abuelo paterno había presentado denuncias que motivaron la intervención judicial. A la par, la madre también había realizado denuncias por violencia de género y maltrato a los niños de parte del padre y una jueza había dispuesto medidas de protección para Thiago y su hermano.