Estados Unidos presiona a Milei para que modifique la ley que sanciona a empresas que operan en Malvinas
El Gobierno de Estados Unidos manifestó su preocupación por el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional impulsado por Javier Milei y pretende que se introduzcan modificaciones para evitar que las sanciones previstas alcancen a empresas estadounidenses que operan directa o indirectamente en las Islas Malvinas.
Según se informó, a partir de fuentes de Washington, la administración de Donald Trump transmitió al Gobierno argentino que la iniciativa podría perjudicar a compañías, fondos de inversión, accionistas, intermediarios financieros y proveedores vinculados con actividades económicas en el archipiélago.
El planteo introduce un punto de tensión en la relación bilateral, en momentos en que Milei busca profundizar los vínculos políticos y económicos con Estados Unidos y atraer inversiones extranjeras.
Qué cambios reclama Estados Unidos
La preocupación de Washington se concentra en el alcance de las sanciones previstas para las empresas que desarrollen actividades de exploración y explotación de recursos naturales en las Malvinas sin autorización argentina.
De acuerdo con la información publicada, funcionarios estadounidenses plantearon dos alternativas: frenar el tratamiento del proyecto en el Congreso o modificar su redacción para excluir del régimen sancionatorio a las empresas de ese país.
Las autoridades norteamericanas consideran que la normativa, tal como fue presentada, podría generar obstáculos comerciales y afectar futuros proyectos de inversión.
Por el momento, no se anunció oficialmente que el Gobierno argentino haya aceptado introducir esos cambios.
Qué establece el proyecto impulsado por Milei
La iniciativa fue enviada al Congreso el 17 de septiembre y propone endurecer las sanciones contra quienes participen de la explotación no autorizada de recursos naturales en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Entre sus principales disposiciones contempla ampliar las responsabilidades de las empresas y sus directivos, establecer sanciones económicas y penales, y reforzar las herramientas del Estado para proteger los intereses nacionales.
El proyecto también incluye modificaciones al sistema de defensa y seguridad nacional, aunque las objeciones estadounidenses se concentran especialmente en las sanciones económicas vinculadas con Malvinas.
Un nuevo desafío para la relación entre Milei y Trump
El planteo estadounidense aparece en medio del acercamiento político entre ambos presidentes y de las gestiones del Gobierno argentino para atraer capitales internacionales.
La controversia expone una diferencia de intereses: mientras la Argentina busca fortalecer su capacidad de sancionar actividades económicas no autorizadas en las islas, Washington pretende evitar consecuencias para las compañías estadounidenses vinculadas con esos negocios.
El proyecto todavía debe atravesar el debate parlamentario, por lo que su redacción definitiva dependerá de los acuerdos que alcance el oficialismo en el Congreso.