Salud mental: “No tenemos que esperar a estar al límite para pedir ayuda”
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora este sábado 10 de octubre, la psicóloga Fernanda Domínguez dialogó con Pelo y Barba, por Aries, sobre la necesidad de abandonar los prejuicios relacionados con la atención psicológica. La profesional explicó que tener una buena salud mental no significa estar feliz permanentemente ni implica la ausencia de emociones como la tristeza, el miedo o la angustia.
“La salud mental no es sinónimo de trastorno mental. Todos tenemos salud mental de la misma manera que tenemos salud física”, sostuvo Domínguez. En ese sentido, advirtió que no todas las emociones incómodas deben interpretarse como una enfermedad y remarcó que lo importante es prestar atención a cuánto duran, qué sufrimiento generan y si comienzan a interferir en la vida cotidiana.
Consultar antes de llegar al límite
La especialista cuestionó la costumbre de buscar asistencia psicológica únicamente cuando una situación se vuelve insostenible. “Nos relacionamos con la salud mental desde la emergencia. Siempre esperamos estar en rojo, tener un problema súper grave o que nos pase algo traumático para consultar”, señaló. Explicó que los conflictos de pareja, las dificultades personales o las inquietudes sobre proyectos de vida también pueden ser motivos válidos para acudir a un profesional.
Domínguez destacó que las nuevas generaciones muestran una mayor predisposición a pedir ayuda, aunque alertó sobre la información psicológica que circula en internet. Según indicó, solamente una pequeña proporción de los contenidos sobre salud mental en redes sociales proviene de profesionales especializados. También advirtió que los consejos de influencers y las respuestas de la inteligencia artificial no reemplazan una consulta profesional, porque cada persona atraviesa circunstancias y experiencias diferentes.
“A veces nuestra presencia puede salvar vidas”
Finalmente, la psicóloga invitó a aprovechar la fecha para hablar abiertamente sobre salud mental y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles. Remarcó que escuchar sin juzgar puede ser más importante que intentar ofrecer soluciones inmediatas.
“A veces la persona necesita ser escuchada, no necesita que le estemos dando consejos, sermones o qué es lo que debería hacer”, expresó. Y concluyó que la presencia, incluso en silencio, puede tener un enorme valor para quien necesita apoyo: “Puede salvar vidas”.