Malvinas: petrolera británica invertirá US$44 millones en Sea Lion pese al reclamo argentino
La petrolera británica Rockhopper Exploration anunció una inversión de 44 millones de dólares para adquirir el 35% de una segunda unidad flotante destinada al proyecto Sea Lion, ubicado en aguas próximas a las Islas Malvinas. La operación profundiza la controversia con Argentina, que considera ilegítima la explotación de hidrocarburos en el área sin autorización nacional.
El acuerdo contempla la participación de Rockhopper en la sociedad propietaria de la OSX-1, una embarcación especializada en producción, almacenamiento y descarga de petróleo. El proyecto es operado por la israelí Navitas Petroleum, que posee el 65% de participación, mientras que Rockhopper controla el 35% restante.
Un proyecto que podría producir 180.000 barriles diarios
La nueva unidad está destinada a acelerar el desarrollo del sector central del yacimiento Sea Lion, ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las islas. Según las proyecciones empresariales, podría sumar una capacidad de 125.000 barriles diarios a los 55.000 previstos para las primeras etapas, hasta alcanzar una capacidad conjunta de 180.000 barriles por día.
Las compañías prevén comenzar la extracción inicial en 2028, mientras que la producción vinculada con la segunda unidad podría iniciarse hacia 2030. Se trata de objetivos empresariales sujetos al avance de las obras, las inversiones y las autorizaciones correspondientes.
La respuesta de Milei y la disputa por la soberanía
El anuncio se produce después de que el presidente Javier Milei ordenara avanzar con un procedimiento de arbitraje internacional contra el Reino Unido para intentar impedir la explotación de recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte.
El Gobierno argentino sostiene que las actividades de Sea Lion vulneran sus derechos soberanos y ya impulsó sanciones administrativas y acciones judiciales contra empresas vinculadas al emprendimiento. En septiembre, la Justicia Federal de Tierra del Fuego también dictó una medida cautelar para frenar determinadas actividades del proyecto.
Pese a estas medidas, Rockhopper y Navitas mantienen sus planes de inversión. Las compañías sostienen que cuentan con el respaldo de las autoridades británicas y de la administración de las islas, mientras que Argentina reafirma su reclamo de soberanía y cuestiona cualquier explotación unilateral de los recursos naturales en la zona en disputa.