España: un acampe en Puerta del Sol presiona a Sánchez por la crisis de vivienda
La crisis habitacional volvió a ocupar el centro de la agenda política en España después de que decenas de manifestantes instalaran un acampe en la Puerta del Sol de Madrid para reclamar mayores restricciones a los desalojos y nuevas medidas de protección para los inquilinos.
La protesta comenzó después del desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que debió abandonar la vivienda del barrio de Retiro en la que había vivido durante más de siete décadas. Su caso generó una fuerte reacción social y derivó en una movilización multitudinaria durante el fin de semana.
Tras la marcha, parte de los manifestantes decidió permanecer en la Puerta del Sol y montar decenas de carpas en pleno centro de Madrid.
Presión sobre Sánchez
El objetivo declarado de los organizadores es mantener la protesta hasta que el Gobierno avance con un nuevo decreto de vivienda. Los manifestantes reclaman, entre otros puntos, limitar los desalojos y garantizar mayor estabilidad en los contratos de alquiler.
Desde el Sindicato de Inquilinas exigieron al presidente Pedro Sánchez que impulse el denominado “decreto Maricarmen”, una iniciativa que el Ejecutivo intenta negociar con sus socios parlamentarios.
Sánchez sostuvo que el Gobierno trabaja “contra reloj” para aprobar la norma y pidió respaldo a los partidos que integran la mayoría parlamentaria.
El debate vuelve así a poner en evidencia las dificultades del Ejecutivo para reunir los votos necesarios en el Congreso en uno de los temas más sensibles de la agenda social española.
Alquileres en fuerte aumento
El caso de Abascal se convirtió en símbolo del conflicto.
La mujer pagaba alrededor de 500 euros mensuales por su vivienda, mientras que la empresa propietaria pretendía elevar el alquiler hasta los 2.650 euros, una cifra muy superior a su pensión.
La crisis de vivienda afecta especialmente a grandes ciudades como Madrid y Barcelona, donde el incremento de los alquileres viene generando protestas y reclamos por mayores regulaciones.
Los organizadores sostienen que el problema supera ampliamente el caso individual y reclaman medidas para evitar nuevos desalojos y garantizar contratos de alquiler más estables.
Una protesta que recuerda al 15-M
La ocupación de la Puerta del Sol también despertó comparaciones con el movimiento del 15-M de 2011, cuando miles de jóvenes instalaron campamentos en la misma plaza para protestar contra la crisis económica y el sistema político.
Quince años después, las carpas volvieron a ocupar uno de los lugares más emblemáticos de Madrid, esta vez con la vivienda como principal reclamo.
La protesta también abrió un enfrentamiento entre el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno nacional. Las autoridades municipales reclamaron que se desaloje la plaza, mientras la Delegación del Gobierno sostuvo que la Policía no intervendrá mientras no se produzcan disturbios.