Mercado San Miguel: la frutilla cayó a $3.000 y el pimiento duplicó su precio
La llegada de los primeros días de calor ya comienza a sentirse en los puestos de frutas y verduras del Mercado San Miguel, donde los comerciantes advierten un cambio en el consumo y movimientos importantes en algunos precios.
Durante la recorrida de este martes de Aries por el mercado, una de las vendedoras explicó que las jornadas de altas temperaturas impulsan especialmente la venta de frutas y verduras frescas.
“Cuando empieza a hacer calor, la gente busca fruta, verdura y muchas cosas para ensalada”, explicó. En cambio, durante las jornadas frías aumenta la demanda de zapallo, choclo y papa, principalmente para comidas calientes.
En materia de precios, uno de los movimientos más importantes se registró en el pimiento rojo, que prácticamente duplicó su valor: pasó de alrededor de $3.000 a $6.000.
La situación opuesta se observa con la frutilla. Al comienzo de la temporada llegó a venderse a $12.000 el kilo, mientras que actualmente puede conseguirse desde $3.000.
Los comerciantes explicaron que la baja está relacionada con la abundancia del producto y con su corta duración durante los días de calor, lo que obliga a vender rápidamente la mercadería. En algunos puestos, sin embargo, el kilo se ofrecía a $4.000, dependiendo principalmente de la calidad y el tamaño.
Entre las frutas, la mandarina se consigue a $2.000 la docena; el mango, a $4.000 el kilo o dos kilos por $7.000; la sandía, entre $1.500 y $2.000; la manzana, alrededor de $3.000; naranja y tangerina, a $2.000 la docena; la pera, a $3.000 el kilo, y la palta, cerca de $6.000.
En verduras de hoja, los precios se mantienen más estables. La lechuga ronda los $1.000, mientras que la rúcula, acelga y espinaca se consiguen alrededor de $1.500 el atado. La remolacha se vende a unos $2.000.
Los puesteros señalaron además que durante esta época comienza a ingresar mayor producción de zonas cercanas como Cerrillos y Rosario, lo que permite contener el precio de las verduras de hoja.
Con la primavera recién comenzada, el Mercado San Miguel empieza así a cambiar su oferta: más frutas, más verduras frescas y precios que, según el producto y la disponibilidad, pueden mostrar diferencias importantes de una semana a otra.