Bullrich acumula desmarques y Milei busca contener una interna que inquieta al Gobierno
Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de las tensiones internas de La Libertad Avanza después de cuestionar públicamente cambios en materia de Discapacidad incluidos en el Presupuesto 2027 y desmentir al jefe de Gabinete, Diego Santilli.
El episodio no aparece aislado. Durante las últimas semanas, la jefa del bloque oficialista en el Senado acumuló intervenciones públicas en las que expresó diferencias con decisiones o estrategias del Gobierno, mientras en la Casa Rosada procuran evitar que esos movimientos terminen transformándose en una ruptura política.
La última discusión comenzó con el capítulo de Discapacidad del Presupuesto.
Bullrich aseguró que las modificaciones no habían sido informadas previamente en la mesa política y advirtió que el oficialismo podía terminar generándose un nuevo conflicto legislativo.
“Esto es ir a chocar directo contra la pared”, sostuvo.
La senadora también contradijo directamente a Santilli, quien había señalado que el tema había sido abordado durante una reunión de la mesa política y que Bullrich se había retirado antes de que terminara.
“Eso es mentira. Cuando se habló del Presupuesto yo estaba”, respondió la legisladora.
Milei eligió bajar el tono
Frente a la exposición pública de las diferencias, Javier Milei evitó confrontar con Bullrich.
El Presidente sostuvo que dentro del oficialismo existen “matices de opinión” y rechazó que las discusiones deban ser interpretadas necesariamente como una interna.
La reacción coincide con una estrategia que distintas fuentes del Gobierno describen como orientada a evitar una pelea abierta con la senadora, una de las figuras de mayor peso propio dentro de La Libertad Avanza.
En el entorno de Karina Milei, sin embargo, admiten malestar por la forma en que algunas diferencias terminan expuestas públicamente, aunque oficialmente continúan relativizando la existencia de un conflicto.
No es el primer desmarque
La discusión por Discapacidad se suma a otros episodios en los que Bullrich tomó posiciones propias.
También expresó reparos sobre la velocidad de la recuperación económica y planteó que la reducción de impuestos debería alcanzar a más empresas, más allá de las beneficiadas por regímenes especiales.
Dentro del Gobierno existen además diferencias alrededor de la reforma política y la posible eliminación de las PASO.
Fuentes de Casa Rosada atribuyen a Bullrich una posición menos favorable a avanzar con esa reforma y sospechan que su estrategia política de cara a 2027 puede influir en esa postura. Se trata, sin embargo, de una interpretación surgida de sectores del oficialismo y no de una ruptura anunciada por la senadora.
Bullrich, por su parte, sostiene que su responsabilidad como jefa del bloque libertario es conseguir los consensos necesarios para aprobar los proyectos que envía el Ejecutivo.
“Yo tengo una responsabilidad que es generar consensos para que las leyes que manda el Gobierno se aprueben”, explicó al defender sus objeciones al capítulo de Discapacidad.
La discusión también es por el método
Más allá del contenido del Presupuesto, en el sector de Bullrich cuestionan el funcionamiento interno de la toma de decisiones.
Dirigentes cercanos a la senadora sostienen que existen medidas que llegan al Congreso sin suficiente discusión política previa y que después son los legisladores quienes deben defenderlas o conseguir los votos para modificarlas.
Ese malestar quedó expuesto con el Presupuesto 2027.
Según reconstruyó Infobae, los cambios en Discapacidad no habían sido tratados en profundidad durante la reunión de la mesa política previa al envío del proyecto, situación que generó críticas entre distintos sectores del oficialismo.
La discusión deja así de ser solamente sobre Discapacidad.
También expone una disputa por cómo se toman las decisiones dentro de La Libertad Avanza, cuánto margen tienen sus principales dirigentes para cuestionarlas y hasta dónde el Gobierno tolerará esos desmarques sin convertirlos en una confrontación abierta.
Por ahora, Milei eligió minimizar el conflicto.
Bullrich, en cambio, dejó claro que continuará planteando diferencias cuando considere que una decisión puede complicar al Gobierno en el Congreso.