Por primera vez desde 1990, Chile no realiza un acto oficial por el 11 de septiembre
Chile conmemora este viernes los 53 años del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 sin un acto oficial organizado por el Gobierno, una decisión del presidente José Antonio Kast que marca un cambio inédito desde el retorno de la democracia en 1990.
Kast había anticipado que durante la jornada mantendría su agenda habitual y que no participaría de ceremonias especiales en el Palacio de La Moneda. El mandatario se trasladó a la Región de Los Ríos para continuar con actividades de gestión.
La decisión implica que no habrá mensaje presidencial, ceremonia ecuménica ni acto institucional para recordar el golpe que derrocó al presidente Salvador Allende y dio inicio a la dictadura encabezada por Augusto Pinochet.
Desde La Moneda defendieron la postura con el argumento de que el Gobierno busca “mirar hacia el futuro”, aunque Kast sostuvo que considera importante que las fechas históricas no sean olvidadas.
La medida generó críticas desde la oposición. Dirigentes de izquierda consideraron que la ausencia de una ceremonia oficial constituye una señal política negativa y remarcaron que el Estado debe mantener una posición clara respecto de la democracia y los derechos humanos.
Pese a la decisión del Ejecutivo, distintos sectores políticos, organizaciones sociales y agrupaciones de derechos humanos realizan actos, romerías y homenajes en Santiago y otras ciudades del país. El expresidente Gabriel Boric participó de una ceremonia frente a la tumba de Salvador Allende y sostuvo que la memoria histórica no depende únicamente de los actos oficiales.
El golpe del 11 de septiembre de 1973 terminó con el gobierno constitucional de Allende e inició una dictadura que se extendió hasta 1990. Los informes oficiales chilenos reconocen decenas de miles de víctimas entre ejecutados, detenidos desaparecidos, presos políticos y personas torturadas.
La jornada de este año queda así atravesada por una fuerte disputa política sobre la memoria histórica: mientras el Gobierno de Kast decidió no realizar una conmemoración institucional, distintos sectores de la sociedad mantienen los homenajes por fuera de La Moneda.