Barrios populares de Salta: 86% de los hogares tiene deudas y 77% está en mora
Un relevamiento realizado en más de 40 barrios y asentamientos de la ciudad de Salta mostró que el 86% de los hogares tiene deudas, el 77% registra atrasos en sus pagos y el 72% debió tomar una nueva deuda para cancelar otra anterior.
El informe fue elaborado por ISEPCI Salta sobre una muestra de 500 hogares, con trabajo territorial de Libres del Sur. En N&N por Aries, el referente de la organización Darío Limachi sostuvo que el endeudamiento en los sectores populares está destinado principalmente a cubrir necesidades básicas.
“La gente se endeuda para llevar adelante los gastos vigentes: comida, servicios”, explicó, y cuestionó la idea de que el aumento de la deuda responda al acceso a bienes de consumo.
Según detalló, alrededor del 40% utiliza tarjetas de crédito, mientras que un 28% recurre a prestamistas, una modalidad que expone especialmente a quienes están fuera del sistema financiero formal.
Limachi describió situaciones en las que los préstamos son otorgados directamente en los domicilios y con garantías cuyo valor puede superar ampliamente el dinero recibido. “Se empeña una heladera, una garrafa, zapatillas de los chicos, parlantes o televisores”, señaló.
Antes de recurrir al crédito, agregó, muchas familias ya intentan obtener ingresos mediante la venta de bienes por Marketplace o la realización de rifas, como estrategia para cubrir los gastos cotidianos.
El informe también refleja las dificultades para sostener el presupuesto mensual. El 30% de los hogares relevados no logra cubrir sus necesidades básicas, mientras que otro 23% manifestó que, después de pagar sus compromisos, el dinero disponible solo alcanza para aproximadamente 15 días.
“Es gente que sale a trabajar y no sabe si vuelve a su casa con plata”, resumió Limachi.
Para el referente de Libres del Sur, detrás de las cifras aparece además un escenario de “desamparo y poca expectativa”. Advirtió que las dificultades económicas no terminan únicamente en la deuda, sino que pueden profundizar conflictos familiares y sociales y otros problemas vinculados con las condiciones de vida en los barrios populares.