Perú rompió relaciones diplomáticas con Irán en plena escalada en Medio Oriente
El Gobierno de Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente y de los cuestionamientos de Lima a la actuación de Teherán en el conflicto regional.
La Cancillería peruana acusó al régimen iraní de incitar a la violencia y contribuir al agravamiento de los enfrentamientos, y cuestionó además las restricciones al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio internacional y el transporte mundial de energía.
Otro de los argumentos centrales fue la situación del programa nuclear iraní. Perú rechazó la obstrucción al trabajo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y señaló que inspectores internacionales habrían tenido dificultades para acceder a instalaciones necesarias para verificar el alcance de las actividades nucleares de Irán.
El Gobierno de Keiko Fujimori también manifestó preocupación por la situación interna del país asiático y mencionó denuncias por represión de manifestaciones, restricciones a la libertad de prensa, discriminación contra mujeres y niñas y persecución de opositores políticos.
La ruptura fue comunicada formalmente a Teherán mediante una nota diplomática enviada a través de la Embajada de Irán en Ecuador, que actúa como misión concurrente ante Perú.
La Cancillería aclaró, sin embargo, que la decisión no implica la ruptura de las relaciones consulares. Los mecanismos de asistencia permanecerán vigentes para proteger a ciudadanos de ambos países y atender las funciones previstas por la Convención de Viena.