La oposición viaja a Brasil para abrir un canal paralelo ante la tensión entre Milei y Lula
Un grupo de diputados y senadores de la oposición argentina viajará a Brasilia para abrir un canal de diálogo parlamentario con Brasil, en medio del fuerte deterioro de la relación entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
La misión es impulsada por el diputado de Encuentro Federal Nicolás Massot y contará con representantes de distintos espacios opositores. La agenda contempla reuniones con la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, autoridades de Itamaraty y representantes del gobierno de Lula en el Palacio del Planalto.
El objetivo, según plantearon sus impulsores, es generar una instancia de diplomacia parlamentaria que permita sostener el vínculo institucional entre ambos países pese a las diferencias entre sus presidentes. La iniciativa no representa una negociación oficial del Estado argentino ni reemplaza las funciones de la Cancillería.
El viaje se produce después de una nueva escalada verbal de Milei contra Lula durante una visita reciente a Brasil. Tras esos cruces, el gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y redujo el nivel de la relación diplomática, que quedó bajo la conducción de encargados de negocios.
La delegación estará integrada, entre otros, por legisladores como Maximiliano Ferraro, Esteban Paulón, Martín Lousteau, Oscar Herrera Ahuad y Eduardo Falcón, mientras se esperaba la incorporación de representantes del peronismo. La Libertad Avanza fue invitada, pero no participará de la misión.
Desde la oposición sostienen que la relación con Brasil tiene un peso que excede las diferencias políticas. El país vecino es uno de los principales socios comerciales de Argentina y mantiene una fuerte integración industrial, energética y productiva a través del Mercosur.
La apuesta de los legisladores será mostrar en Brasilia que existe una voluntad política dentro del Congreso argentino de preservar ese vínculo y evitar que la confrontación entre Milei y Lula termine profundizando el deterioro de una relación estratégica para ambos países.