Milei no cambia el rumbo pese al avance de la mora y el malestar económico
La economía argentina vuelve a mostrar una fuerte distancia entre los indicadores que exhibe el Gobierno y la realidad que atraviesan muchas familias. Mientras el presidente Javier Milei sostiene que la actividad está en recuperación, crecen las preocupaciones por salarios, empleo, consumo y endeudamiento.
Uno de los datos que más alarma genera es el avance de la morosidad. Según los últimos registros difundidos sobre el sistema financiero, las deudas en situación irregular alcanzaron el 17,5% del total prestado, muy por encima del 4,2% registrado a fines de 2023.
El aumento de las dificultades para pagar créditos, tarjetas y otros compromisos coincide con sondeos que muestran un mayor pesimismo sobre la situación económica y colocan a los bajos salarios y la falta de empleo entre las principales preocupaciones de los argentinos.
Frente a este escenario, Milei descartó que el Gobierno vaya a implementar un programa específico para asistir a las familias endeudadas. La estrategia oficial apunta a que sean las propias entidades financieras las que ofrezcan mecanismos de refinanciación.
La defensa oficial es apoyarse en los datos de la macroeconomía. Milei destaca la evolución del PBI, el consumo privado, las exportaciones y la baja de la inflación como señales de recuperación y sostiene que el programa permitirá consolidar un crecimiento sostenido.
El contraste, sin embargo, sigue siendo uno de los principales desafíos políticos y económicos para el Gobierno: mientras los indicadores generales muestran mejoras, en los hogares persisten las dificultades para recuperar poder adquisitivo, sostener el consumo y cumplir con las deudas.
Por ahora, Milei dejó claro que no prevé modificar el rumbo. La apuesta oficial sigue puesta en sostener el programa económico y esperar que la mejora de la macroeconomía termine llegando, con el tiempo, al bolsillo.