Kiev sufrió una de las ofensivas aéreas más intensas de las últimas semanas
Al menos 16 personas murieron y alrededor de 40 resultaron heridas tras un masivo ataque ruso con misiles y drones contra Kiev y su región, en una de las ofensivas aéreas más fuertes de las últimas semanas.
El bombardeo comenzó durante la noche y se prolongó hasta después del amanecer. La ofensiva combinó distintos tipos de misiles balísticos y de crucero con una gran cantidad de drones, lo que obligó a miles de habitantes a buscar refugio mientras las explosiones se sucedían sobre la capital.
Los ataques alcanzaron distintas zonas de Kiev y provocaron daños en más de 30 edificios de departamentos. También fueron afectados una escuela, un hospital infantil y un jardín de infantes. Según las autoridades, 15 de las víctimas murieron en la capital y otra en la región de Kiev.
Tras el ataque, el presidente Volodímir Zelenski volvió a reclamar a los aliados occidentales más sistemas de defensa antiaérea y, especialmente, interceptores Patriot. Ucrania advierte que la escasez de estos misiles limita su capacidad para frenar los proyectiles balísticos rusos.
Rusia aseguró, por su parte, que sus objetivos estaban vinculados con instalaciones militares, depósitos y centros de producción y logística de defensa. Kiev denunció que la ofensiva volvió a golpear infraestructura civil y zonas residenciales.