Cali sigue bajo toque de queda mientras avanzan los rescates
Cali continúa bajo un fuerte operativo de seguridad después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia el lunes 10 de agosto. Las autoridades dispusieron restricciones nocturnas para mantener despejadas las zonas más afectadas y facilitar las tareas de rescate.
El alcalde Alejandro Eder ordenó el toque de queda mientras policías y militares permanecen desplegados en distintos sectores de la ciudad. Además de garantizar el ingreso de bomberos y socorristas, las fuerzas buscan evitar saqueos en viviendas y comercios dañados por el sismo.
Los equipos de emergencia trabajan contrarreloj entre edificios derrumbados con maquinaria pesada y perros entrenados. Cali, Pereira, Manizales y Quibdó se encuentran entre las ciudades más golpeadas por el terremoto.
En medio de la tragedia, una mujer de 32 años fue rescatada con vida en Pereira después de permanecer más de 35 horas bajo los escombros, un episodio que renovó las expectativas de encontrar más sobrevivientes.
El número de víctimas continúa modificándose a medida que avanzan los operativos. Los balances difundidos por distintas autoridades y medios todavía presentan diferencias, con cifras que van desde alrededor de 190 hasta más de 250 fallecidos, además de miles de heridos y desaparecidos.
Tras el movimiento principal se registraron más de 100 réplicas, lo que mantiene en alerta a las poblaciones afectadas y dificulta las tareas en estructuras que quedaron inestables.
Las autoridades colombianas concentran ahora los esfuerzos en encontrar sobrevivientes, atender a los heridos y determinar qué edificios pueden volver a ser utilizados antes de avanzar con la etapa de reconstrucción.