China pierde impulso: su economía creció solo 4,3% y quedó debajo de lo esperado
La economía china se desaceleró con fuerza en el segundo trimestre: creció un 4,3% interanual entre abril y junio, su ritmo más débil en más de tres años, según informó el Gobierno este miércoles.
Los datos oficiales quedaron debajo de las estimaciones previstas y se situaron lejos del sólido ritmo del 5% registrado entre enero y marzo, pese al repunte de las exportaciones, impulsadas en parte por el auge de la inteligencia artificial y la sólida demanda mundial de vehículos eléctricos chinos.
En ese marco, Lynn Song, economista jefe para Gran China en ING Bank, señaló que "ha sido el trimestre de menor crecimiento desde el cuarto trimestre de 2022, afectado por los confinamientos".
Cabe precisar que China se ha fijado como objetivo una expansión del 4,5-5 % este año, la más baja desde que Beijing empezó a anunciar estas cifras a principios de la década de 1990.
Impacto económico de la guerra
Pese a haber sorteado en buena medida el impacto económico de la guerra en Irán, China no escapó del todo a la escalada de los precios de la energía, que disparó la inflación global. Sus exportaciones avanzaron un 17,6% en el primer semestre interanual y un 27% en junio, de acuerdo con cifras de aduanas.
Si bien China se protegió de las perturbaciones generalizadas en el suministro, el encarecimiento del combustible y las materias primas podría afectar la confianza del consumidor y perturbar la producción manufacturera.
El FMI advirtió en su informe de julio que "la posibilidad de que se reanude el conflicto en Medio Oriente es una posibilidad real que podría prolongar la volatilidad de los precios de las materias primas, amenazar aún más las cadenas de suministro, elevar los precios y afectar negativamente a las condiciones financieras".
Pese a la desaceleración general, el consumo mostró ciertos signos de resistencia. Las ventas minoristas crecieron un 1,0% interanual en junio, según la Oficina Nacional de Estadística, recuperándose de la caída de mayo y superando las expectativas del mercado.
Por otro lado, la producción industrial también superó las previsiones, con un aumento del 5,3% en junio frente al año anterior y una aceleración respecto a mayo, impulsada por un mayor volumen de producción manufacturera.
Los motivos de la desaceleración
Coexisten distintas miradas y análisis sobre la situación de la economía del gigante asiático. Algunos economistas sostienen que la economía china está cada vez más desequilibrada, dado que el fuerte apoyo del Estado y las inversiones privadas se concentran en tecnologías de punta como la inteligencia artificial, los chips informáticos y la robótica, mientras que otros ámbitos más "tradicionales" como la manufactura de menor valor añadido y los servicios intensivos en empleo se estancan.
El dinamismo exportador se concentró en los productos de alta tecnología: vehículos eléctricos, chips informáticos y equipos electrónicos avanzaron con fuerza, apuntalados por el decidido apoyo estatal a los sectores que Pekín definió como estratégicos.
Con información de Ámbito