La Justicia ratificó la intervención del PJ jujeño y ordenó reemplazar a Villada
La crisis institucional que atraviesa el Partido Justicialista de Jujuy sumó un nuevo capítulo judicial. La Cámara Nacional Electoral resolvió mantener la intervención del distrito partidario, pero ordenó que Ricardo Guillermo Villada deje de desempeñarse como interventor, al considerar que su permanencia podría generar cuestionamientos sobre la transparencia del proceso.
La decisión del máximo tribunal electoral ratifica la necesidad de que el PJ jujeño continúe bajo supervisión judicial mientras avanza su reorganización interna. Sin embargo, los magistrados entendieron que la figura de Villada no resulta la más adecuada para conducir esta etapa debido a que había sido impulsado previamente por uno de los sectores enfrentados dentro de la estructura partidaria.
En su resolución, la Cámara aclaró que no existen observaciones sobre el desempeño del interventor ni sobre las medidas adoptadas durante su gestión. No obstante, sostuvo que en un contexto de fuerte disputa interna resulta fundamental garantizar no solo la imparcialidad efectiva, sino también la confianza de todos los actores involucrados en el proceso.
Por ese motivo, el tribunal dispuso que sea la Justicia Federal con competencia electoral en Jujuy la encargada de designar a una nueva autoridad interventora que continúe con las tareas de normalización institucional.
La resolución también despejó dudas sobre las actuaciones realizadas hasta el momento. Los jueces dejaron expresamente establecido que todas las decisiones adoptadas por Villada desde el inicio de la intervención mantienen plena vigencia y validez jurídica, por lo que el cambio de conducción no alterará las medidas ya implementadas.
Al analizar el fondo de la cuestión, la Cámara respaldó la continuidad de la intervención al considerar que persisten las condiciones que motivaron la medida. Entre los elementos valorados figuran los reiterados cambios en los cronogramas electorales, los conflictos entre distintos espacios internos, las impugnaciones cruzadas y la falta de acuerdos para encauzar la renovación de autoridades partidarias.
Según el tribunal, ese escenario afectó el funcionamiento democrático del partido y justificó la permanencia del control judicial para garantizar un proceso ordenado de reorganización.
Con esta decisión, la Cámara Nacional Electoral envió un mensaje de doble alcance: confirmó que la intervención sigue siendo necesaria para encauzar la vida institucional del PJ jujeño, pero consideró indispensable un recambio en la conducción del proceso para fortalecer las garantías de neutralidad y legitimidad de cara a la futura elección de autoridades partidarias.