Aumento de 123%: ministros y secretarios de Milei duplicaron su sueldo
El 2 de enero de 2026 el Gobierno terminó con la política de salarios congelados para el Gabinete que arrastró desde que Javier Milei entró a la Casa Rosada. Solo quedaron frizados los sueldos del Presidente y su vice, Victoria Villarruel, pero el resto de la plana mayor libertaria recibió incrementos superiores al 100% en los primeros meses del año. La recomposición llegó tras dos años de administración sin movimientos en los haberes y quedó por abajo del acumulado de inflación.
Con viento político a favor tras ganar las elecciones nacionales legislativas de 2025, en medio de la flaca actividad por el arranque de la temporada de verano y con presión de los ministerios por las fugas de empleados de alto rango por los bajos salarios, Milei decretó en enero un aumento de sueldos que benefició al jefe de Gabinete, los ministros, los secretarios y los subsecretarios. En el texto de la norma no se precisó ni el porcentaje exacto de incremento ni a cuánto escalarían. La política de sueldos es un tema de hipersensibilidad para el Gobierno, que levantó la bandera de la austeridad como forma de justificar el ajuste y que asimismo puso un techo a los incrementos paritarios de las ramas privadas.
Los sueldos tanto de Milei como de Villarruel siguen inmutables. Milei cobra $4.066.018 y la vice, pese a las quejas que hizo por su bajo salario, se mantiene en $3.764.821.
El resto del Gabinete, que sí se vio favorecido por el decreto, además hacia adelante quedó atado a los porcentajes de incremento de la administración pública nacional. La normativa (DNU 931/2025) se publicó el 2 de enero, con firmas del Presidente; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro del Interior, Diego Santilli.
Así quedaron los sueldos del Gobierno
Los ministros, que hasta diciembre cobraban (siempre en bruto) $3.584.006, vieron cómo su salario escaló a lo largo de los últimos meses. El sueldo de enero pasó a ser de $7.129.501; el de febrero, $7.272.091; el de abril, que se percibe los primeros días de mayo, alcanzará los $7.902.331; y el de mayo ascenderá a $8.020.866, todo en base a información oficial a la que accedió este medio.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cobra lo mismo que un ministro, según dijeron fuentes oficiales. Desde que comenzaron a sucederse las revelaciones en torno a su crecimiento patrimonial y sus viajes, los ingresos del funcionario quedaron en la mira de la Justicia.
Por su parte, los secretarios −que hasta el sueldo de diciembre percibían $3.282.709− cobraron $6.530.145 por enero; $6.660.748, por febrero; recibirán $7.238.005 en mayo por el sueldo de abril; y pasarán a $7.346.575 el mes siguiente.
En tanto, los subsecretarios −que en diciembre cobraban $2.981.513− recibieron $5.930.989 por enero; $6.049.609 por febrero y $6.573.902 por abril. El sueldo de mayo (que se cobra a inicios de junio) llegará a $6.672.510.
Desde antes del aumento y solo hasta el primer cobro con la suba (enero de 2026), el incremento para estos cargos decidido por el propio gobierno para sus funcionarios fue de casi 99%.
La comparación entre los salarios de diciembre y febrero da como resultado un aumento del 102%; entre diciembre-abril, un 120%; y entre diciembre-mayo, un 123%.
En el Gobierno aclaran que el porcentaje de incremento después del descongelamiento de dos años sigue por debajo de la inflación acumulada, que calculan en 194%.
En Balcarce 50, el justificativo que se escuchó por los pasillos estuvo vinculado a la pérdida contra la inflación que derivó de que los salarios no se movieran desde el inicio de la gestión libertaria. En el desglosado, la inflación cerró en 117,8% en 2024 y en 31,5% en 2025. En enero y febrero de este año acumula 5,9%.
Comparación con otros salarios
Según cálculos del gremio público ATE, el promedio salarial de los trabajadores estatales nacionales es de $1.200.000, con un ingreso mínimo en los $600.000 que cobran los civiles de las Fuerzas Armadas.
Hasta marzo, los senadores −blanco habitual del Presidente por subirse el sueldo atados a la paritaria legislativa− cobraron $11,6 millones en bruto; mientras que los diputados rondaron por ese entonces los $7 millones (con el plus de representación).
El informe de la escala salarial vigente a partir de febrero de 2026 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación detalla que un juez de la Corte percibe un básico de $9.900.643.
Bien lejos de todos esos salarios se ubica la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), elaborado por la Subsecretaría de Seguridad Social, que precisa la remuneración promedio sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que perciben los trabajadores bajo relación de dependencia que fueron declarados en forma continua durante los últimos 13 meses, tanto en el sector público como en el privado, que se ubicó en $1.646.344 para enero de 2026.
Un tema político
Desde el inicio de la gestión hasta enero, que firmó el decreto, Milei se resistió a darle aumentos a su staff como una forma de mostrar ante su electorado que, tal como había prometido en campaña, el ajuste recaería también sobre lo que decidió llamar “la casta”. Desde antes, cuando era diputado, hizo gala de sus sorteos de sueldos y parte de sus dardos al kirchnerismo se basaron en criticar el nivel de vida de los políticos y su enriquecimiento a lo largo de la función pública.
Los ministros, en ese tiempo, le acercaron quejas al Presidente de que perdían personal de sus carteras porque los sueldos no eran competitivos en relación con los del sector privado.
Tras ganar la elección nacional de 2025, con un batacazo que incluso llevó a LLA a posicionarse arriba en el territorio más complicado −la provincia de Buenos Aires−, el Gobierno definió otorgar este incremento salarial.
En el decreto, la Casa Rosada alegó que era necesario asegurar que las funciones de conducción superior del Estado nacional contaran con un esquema de remuneraciones “adecuado, competitivo y coherente con las responsabilidades asumidas”.
“Un esquema de autoridades superiores profesionalizadas y adecuadamente remuneradas, en combinación con mecanismos estrictos de control, transparencia y rendición de cuentas, fortalece la integridad institucional del Estado nacional”, señalaron en el decreto y añadieron: “Teniendo en consideración el superávit fiscal alcanzado y el orden macroeconómico que ha logrado esta administración, corresponde implementar un ordenamiento equitativo en la estructura salarial sin comprometer la sostenibilidad fiscal”.
Pero el clima político que vivía el Gobierno era diferente al actual. Después de las elecciones y del DNU que estableció los aumentos, la Casa Rosada pasó un verano de jolgorio porque logró aprobar todo lo que se propuso en las sesiones extraordinarias del Congreso.
Pero, avanzado el año se sucedieron conflictos que pegaron sobre su línea de flotación discursiva. Por un lado, las revelaciones en la causa $LIBRA mostraron contactos entre el Presidente, su hermana y Santiago Caputo con Mauricio Novelli, uno de los principales implicados en la presunta estafa. El Gobierno, no obstante, se cansó de repetir que este tema no lo afecta electoralmente y negó cualquier acusación.
Se sumó a eso la investigación judicial sobre Adorni −una de las caras más visibles de la gestión Milei− por supuesto enriquecimiento ilícito, tras conocerse sus viajes al exterior y su incremento patrimonial, que llevaron al jefe de Gabinete a tener la peor imagen desde que arrancó su carrera junto a Milei.
En los últimos días, la administración libertaria agregó otros ruidos por los créditos del Banco Nación que obtuvieron funcionarios y diputados oficialistas, un tema que también investiga la Justicia, que intentará determinar si hubo trato preferencial o no, como jura la plana mayor del Gobierno.
La Nación