Vuelven las 12 cuotas sin interés en ropa para reactivar un consumo en crisis
En plena caída del consumo, con ventas paralizadas y locales que cierran, el Banco Central (BCRA) impulsó el regreso de las 12 cuotas sin interés a rubros como la indumentaria, con plazos aún mayores en bienes durables. El sector textil se apresuró a implementar los múltiples pagos para la temporada otoño-invierno, aunque crece la incertidumbre debido a la alta tasa de morosidad en las tarjetas y el elevado costo financiero.
El BCRA redujo los encajes bancarios en busca de inyectar liquidez y abaratar el crédito para reactivar el mercado interno, un bálsamo para un sector de indumentaria que registra una caída cercana al 40% respecto a 2023.
En esa línea, entidades lanzaron agresivas campañas de financiación. El Banco Nación ofrece hasta 20 cuotas sin interés en tecnología, hogar y movilidad hasta fines de mayo, mientras que Mercado Pago implementó el "Festival de Cuotas" con hasta 24 cuotas sin interés en más de 300 marcas.
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), le puso palabras a un presente desolador: "No se vende nada, ni lo caro ni lo barato, ni lo importado ni lo nacional. Las 12 cuotas son el signo de la desesperación, un manotazo de ahogado".
El sector textil, de los más golpeados durante el mileísmo entre la caída del poder adquisitivo y la apertura de importaciones.
El sector textil, de los más golpeados durante el mileísmo entre la caída del poder adquisitivo y la apertura de importaciones.
Según datos de la CIAI, la crisis ya provocó el cierre de 1.644 locales de ropa y casi 3.000 empresas de la cadena textil entre 2024 y 2025. El sector advierte que, aunque bajen las tasas, el costo financiero del 20% impacta directamente en la rentabilidad, ya que no puede trasladarse a los precios en un mercado sin compradores.
"La crisis de consumo es profunda, estructural, compleja y el crédito y la baja de tasas solucionan solo una pequeña parte del problema. El tema es que a la gente no le alcanza la plata", expresó el presidente de la cámara en diálogo con Infobae.
Por otro lado, el empresario enfatizó el aumento de la morosidad: "Las tarjetas tienen el nivel de incobrabilidad más alto de las últimas dos décadas". A esto se suman las dificultades del costo financiero, que debe ser absorbido por las empresas.
Sin embargo, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) aclararon que estas facilidades no son una tendencia generalizada entre los pequeños comercios. Al no existir un programa estatal unificado, las 12 cuotas funcionan como iniciativas aisladas.
Para las PYMES, el costo financiero cercano al 30% y la presión impositiva obligan a operar con márgenes de ganancia mínimos, bajo la premisa de que "a la gente no le alcanza la plata", lo que convierte al crédito en un alivio parcial para un problema estructural de ingresos.
Con información de C5N