Gripe aviar: Alarma por el precio del huevo y falta de vacunas en el país
La reaparición de casos de influenza aviar altamente patógena volvió a encender las alarmas en el sector productivo argentino.
En diálogo con TN, el presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), Javier Prida, planteó un escenario de preocupación creciente y dejó una advertencia contundente: “Si no habilitan la vacuna, es muy factible que tengamos un problema muy grande en puerta”.
El dirigente trazó un paralelismo con lo ocurrido en otros países para dimensionar el impacto potencial. “En Francia, en 2023, se sacrificó el 12% de la población de gallinas. En Estados Unidos, entre 2024 y 2025, fue alrededor del 8% y el precio del huevo pasó de US$3 a US$20 la docena”, explicó. También mencionó el caso actual de España, donde “ya se sacrificó el 5% de los lotes productivos”.
En ese contexto, Prida subrayó la particular vulnerabilidad de Argentina: “Imagínate si nos pasa acá, siendo el primer país consumidor de huevo del mundo”.
Riesgo productivo
El eje central del reclamo del sector pasa por la vacunación. Según Prida, la enfermedad dejó de ser “exótica” y pasó a tener circulación sostenida. “Del 2023 a esta parte ha estado presente todos los años. Ya es una enfermedad doméstica”, sostuvo.
Sin embargo, la discusión no es sencilla. La vacunación podría implicar restricciones comerciales. “Si vacunamos, corremos grandes riesgos de perder mercados de exportación de productos frescos, como la carne de pollo”, explicó. Aun así, el dirigente fue categórico: “Prefiero cuidar el 95% del consumo interno antes que arriesgarlo por exportaciones”.
El planteo incluye una crítica a la falta de definiciones: “No estoy vacunando, tengo los mercados cerrados y tampoco vacuno. Es una locura lo que está sucediendo”.
Además, remarcó que la tendencia internacional ya cambió: “Hace tres o cuatro años vacunaba menos de un tercio del planeta. Hoy vacunan más de la mitad de los países”.
Impacto económico
La cadena avícola tiene un peso significativo en la economía argentina. Prida detalló que el sector de producción de huevos genera entre 32.000 y 35.000 empleos directos e indirectos, mientras que la producción de carne aviar alcanza los 70.000 puestos.
“Estamos poniendo en riesgo mucho, pero mucho”, insistió, al tiempo que destacó el nivel de inversión: “En los últimos 15 años incorporamos tecnología de punta”.
El consumo interno también refleja la importancia estratégica del sector. “La proteína avícola es la más consumida por el argentino. Entre huevo y pollo son 75 kilos al año, contra 44 o 47 de carne roja”, precisó. Incluso anticipó que el consumo de huevos ya supera las 400 unidades per cápita anuales y podría llegar a 500 en 2030.
En contraste con Argentina, Prida señaló que países como Estados Unidos no vacunan pero compensan a los productores. “En los últimos cuatro años gastaron US$4600 millones en indemnizaciones”, afirmó. Y planteó un interrogante clave: “¿Quién pone la plata en Argentina para sostener un sistema así?”.
Más allá del diagnóstico, el dirigente reveló tensiones con el Estado por la falta de avances. “En 2023 el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) hizo un estudio que recomendaba la vacunación, pero nunca se comunicó oficialmente”, denunció.
Actualmente, el sector espera una definición política. “La semana que viene tenemos una reunión con autoridades para ver cómo seguimos. El Estado se está ocupando, pero el problema es que sigue pasando el tiempo”, señaló.
Mientras tanto, el riesgo sigue latente, especialmente para los pequeños productores. “Un productor de huevos tiene una sola granja. Si le entra la enfermedad, pierde todo y queda en la calle”, advirtió.
La advertencia final resumió la preocupación del sector: “Hoy los productores están desnudos frente a la enfermedad. Necesitamos una solución urgente”.
Buscan bajar el IVA a los huevos para equiparar el costo de las proteínas
En medio del debate por el costo de los alimentos y la presión impositiva sobre la canasta básica, un grupo de legisladores nacionales presentó un proyecto para reducir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que grava a los huevos y sus derivados. La iniciativa apunta a equiparar el tratamiento fiscal de este producto con otras proteínas animales que ya cuentan con una alícuota reducida.
La propuesta fue impulsada por los diputados Guillermo Michel y Marianela Marclay, junto al senador Adán Bahl, quienes buscan modificar la normativa vigente para incorporar a los huevos frescos y ovoproductos dentro del esquema que actualmente alcanza a carnes como pollo, cerdo y conejo, gravadas con una tasa del 10,5%.
Según el texto presentado en el Congreso, el objetivo es avanzar hacia una “igualdad tributaria para proteínas”, corrigiendo una omisión que se arrastra desde la reforma fiscal de 2017.
En aquella oportunidad, mediante la Ley 27.430, se redujo la alícuota del IVA para distintas carnes, pero no se incluyó al huevo, pese a su relevancia nutricional y su fuerte presencia en la dieta de los argentinos.
“El huevo y sus subproductos quedaron fuera de esa equiparación, a pesar de ser una fuente destacada de proteína animal”, señalaron los fundamentos del proyecto, que plantean la necesidad de corregir esa asimetría.
La iniciativa propone incorporar explícitamente a los huevos frescos y ovoproductos en el inciso correspondiente de la ley de IVA. Esto incluye no solo el huevo en su forma tradicional, sino también productos derivados como huevo líquido, yema o albúmina, tanto en estado fresco como deshidratado, en polvo o en escamas.
El argumento central de los legisladores se apoya en la importancia del huevo dentro de la estructura alimentaria del país. Considerado un alimento accesible, versátil y de alto valor biológico, su consumo ha crecido de manera sostenida en los últimos años.
En ese contexto, los impulsores del proyecto sostienen que la reducción del IVA permitiría mejorar la competitividad del huevo frente a otras proteínas, además de aliviar el costo para los consumidores. “Se trata de un alimento muy balanceado y de alta calidad para la dieta de niños, jóvenes y adultos”, remarcaron.
Asimismo, destacaron que la medida contribuiría a fortalecer la cadena productiva, promoviendo condiciones más equitativas en el mercado. “Resulta conducente implementar esta equiparación tributaria para competir con igualdad de condiciones impositivas en la canasta de estos productos fundamentales”, argumentaron.
La discusión se da en un escenario económico complejo, donde el precio de los alimentos ocupa un lugar central en la agenda pública.
En ese marco, la iniciativa abre un nuevo capítulo en el debate sobre la estructura impositiva y su impacto en el acceso a productos básicos.
Ahora, el proyecto deberá avanzar en el ámbito legislativo, donde se pondrá en juego no solo la viabilidad fiscal de la medida, sino también su potencial impacto en el consumo, la producción y el bolsillo de los argentinos.
Con información de TN