Identidad y memoria: el impacto silencioso que dejó la Dictadura en las historias personales
En el marco del 50° aniversario del Golpe de Estado en Argentina, la psicóloga Fernanda Domínguez reflexionó sobre las profundas marcas que dejó la Dictadura en la construcción de la identidad.
En ‘No es una tarde cualquiera’ – por Aries -, Domínguez explicó que la identidad no es un proceso individual ni aislado, sino una construcción atravesada por factores sociales, culturales e históricos. “No tiene que ver solo con la personalidad; se construye dentro de una época, de una historia y de una historia colectiva como país”, señaló.
Desde esta perspectiva, subrayó que cada persona se forma también a partir de los relatos que la preceden y de los valores heredados, lo que otorga sentido de pertenencia. Sin embargo, advirtió que cuando ese entramado se ve interrumpido —como ocurrió durante la Dictadura— las consecuencias pueden ser profundamente dolorosas.
“Cuando alguien es arrebatado de su propia historia, el impacto es sumamente significativo”, sostuvo, en referencia a los casos de apropiación y restitución de identidad que fueron investigados en profundidad tras el retorno de la democracia.
En ese sentido, la especialista remarcó que una de las secuelas más complejas de aquel período es la crisis de identidad que atraviesan muchas personas restituidas.
“La identidad necesita de la verdad para poder consolidarse”, afirmó finalizando, al destacar la importancia de los procesos de memoria y justicia.