Escándalo en la Auditoría: Ferraris cuestionó el informe de Segura Alzogaray sobre el Fondo de Reparación Histórica
Por Aries, el presidente de la Auditoría General de la Provincia, Gustavo Ferraris, se refirió al informe elaborado por el auditor Segura Alzogaray sobre la ejecución del Fondo de Reparación Histórica, el cual, consideró que presenta limitaciones en su análisis y omite aspectos relevantes vinculados al uso de los recursos y la ejecución de obras en el norte de Salta.
Ferraris recordó que el Fondo de Reparación Histórica fue creado por ley en 2011, cuando la Legislatura provincial autorizó al Gobierno a emitir títulos en los mercados nacional e internacional para obtener financiamiento. A partir de ese mecanismo, ingresaron a la provincia alrededor de 185 millones de dólares destinados a un plan de infraestructura.
Según explicó, el programa contemplaba dos componentes principales: por un lado, la estructura financiera del fondo, y por otro, el plan de obras públicas en el norte provincial, que preveía la ejecución de hasta 176 proyectos, los cuales podían modificarse según las necesidades.
El auditor detalló que ambos aspectos fueron objeto de control por parte de la Auditoría General: la parte financiera estuvo a cargo del área dirigida por Pereyra Maidana, mientras que el análisis de las obras fue responsabilidad del área encabezada por Segura Alzogaray.
Ferraris aclaró que la presidencia del organismo no interviene en la tramitación de los expedientes, ya que esa tarea corresponde a las distintas áreas técnicas. Sin embargo, los expedientes llegan finalmente a la presidencia cuando se emiten los informes, instancia en la que se aplican controles internos.
En ese marco, señaló que durante 2022 y 2023, por cuestiones administrativas, algunos expedientes vinculados al fondo llegaron a la presidencia antes de la emisión final del informe, lo que permitió advertir una serie de observaciones relacionadas con el desarrollo de la auditoría.
Entre los puntos señalados, Ferraris mencionó los adelantos financieros otorgados en obras, los plazos de inicio de los trabajos y otros aspectos de la ejecución, que —según indicó— no habrían sido considerados con suficiente profundidad en el informe elaborado por el área correspondiente.
“Se le fue indicando que prestaran especial atención a cuestiones vinculadas con los adelantos de obra y los plazos de inicio, porque se advertían situaciones que el informe no estaba contemplando”, explicó.
El informe provisorio presentado por el área técnica incluyó una opinión de abstención, lo que significa que el equipo auditor sostuvo que no podía emitir una conclusión definitiva debido a limitaciones en el alcance del análisis.
Frente a esta situación, Ferraris decidió presentar una disidencia formal de alrededor de 40 páginas, en la que cuestiona tanto las conclusiones del informe como la metodología utilizada en el trabajo de auditoría.
En el documento, el titular del organismo advierte que, de no verificarse o corregirse ciertos aspectos señalados, su posición final será desfavorable respecto de cómo se llevó adelante el proceso de auditoría.
“En mi análisis he detectado una serie de incumplimientos formales en el trabajo y también cuestiones que, a partir de información recabada en distintas fuentes del gobierno, como el sistema financiero, no han sido tratadas o lo fueron de manera deficiente en el informe”, sostuvo.
Ferraris indicó que estas observaciones buscan profundizar el análisis del fondo y garantizar conclusiones más completas, al tratarse de un tema que involucra importantes recursos destinados al desarrollo de infraestructura en la provincia.