Cáseres: “El carnaval es universal y hace al hombre trascendente”
En ‘No es una tarde cualquiera’ – por Aries - , el profesor Miguel Ángel Cáseres trazó un recorrido histórico y simbólico sobre el carnaval, al que definió como una manifestación universal ligada a la trascendencia humana. “El carnaval es universal y hace al hombre trascendente”, afirmó durante la entrevista.
Cáseres explicó que en Salta la celebración se anuncia de distintas maneras según la región. En Santa Victoria, relató, el sonido del erke irrumpe como señal ancestral de que el tiempo festivo comienza. En la Capital, en cambio, el anticipo llega desde los barrios, donde las comparsas ensayan y marcan el pulso de una tradición que atraviesa generaciones.
Para el docente, el carnaval es “la memoria del pueblo con contenido ancestral” y forma parte de un calendario ritual vinculado a los ciclos agrícolas. Aunque algunos estudios sitúan su origen en las bacanales griegas, sostuvo que en el contexto andino la celebración camina de la mano de la Pachamama, asociada a la fertilidad y al agradecimiento por la tierra.
En este sentido, remarcó que la risa y el juego cumplen una función social profunda. “Es un momento en que el hombre se da cuenta de que reír es mejor que matar”, reflexionó, al describir al carnaval como una instancia de renovación colectiva.
También hizo referencia a antecedentes históricos: señaló que uno de los primeros corsos organizados de manera formal fue impulsado por un Papa en el Vaticano, donde las autoridades ofrecían quesos, vinos y premios a los participantes. Recordó además que distintos monarcas sostuvieron estas celebraciones y que en Argentina fue Domingo Faustino Sarmiento quien promovió los corsos en Buenos Aires.
Asimismo, en Salta, apuntó, el primer corso se celebró el 8 de febrero de 1891. Desde entonces, la fiesta creció hasta convertirse en lo que muchos definen como un “teatro abierto”, donde confluyen arte, sátira e identidad popular.
Finalmente, Cáseres consideró que el corso salteño necesita mayor respaldo social e institucional. Subrayó que, además de su valor cultural, representa una fuente laboral para numerosas familias que encuentran en la temporada de carnaval una oportunidad económica.