ACV: una neuróloga del San Bernardo advierte sobre casos en personas cada vez más jóvenes

La neuróloga Gabriela Orzusa, del hospital San Bernardo, alertó sobre el incremento de consultas y explicó cómo reconocer los síntomas y prevenir la enfermedad.

En el marco del Día Mundial de la Prevención del Accidente Cerebrovascular (ACV), que se conmemora cada 29 de octubre, la neuróloga Gabriela Orzusa, directora médica y jefa de la Unidad de ACV del hospital San Bernardo, advirtió que aumentaron las consultas por esta enfermedad en Salta y que se registran casos en personas cada vez más jóvenes.

En Pelo & Barba por Aries, la especialista señaló que durante los últimos diez años observaron un incremento de pacientes con ACV en el hospital, aunque destacó que actualmente existe una mayor conciencia sobre la importancia de acudir rápidamente a una guardia médica.

“Estamos viendo personas sumamente jóvenes, de 20 y 30 años, que están teniendo ACV”, alertó, y explicó que muchos de estos cuadros están asociados a factores de riesgo que permanecen sin control durante años.

El tiempo puede marcar la diferencia

Orzusa explicó que un ACV es una emergencia médica que requiere atención inmediata, ya que los tratamientos ofrecen mejores resultados cuanto antes se apliquen.

“En las primeras tres horas es cuando más beneficios tienen los tratamientos”, señaló. Aclaró que existen procedimientos que pueden realizarse hasta seis horas después y, en determinados casos, hasta 24 horas, aunque insistió en que no se debe demorar la consulta.

La especialista explicó que los síntomas suelen aparecer de manera repentina y que existen tres señales fundamentales para reconocer un posible ACV: parálisis de un lado de la cara, debilidad en un brazo o dificultad para hablar. Recomendó pedirle a la persona que sonría, levante ambos brazos y diga una frase sencilla. Si presenta dificultades en alguna de estas pruebas, es necesario llamar inmediatamente al 911.

Dormir mal también aumenta los riesgos

La neuróloga destacó que la prevención no depende únicamente de la alimentación y la actividad física, sino también de la calidad del descanso.

Advirtió especialmente sobre la apnea del sueño, un trastorno que puede provocar interrupciones en la respiración durante la noche y reducir el ingreso de oxígeno al organismo. Explicó que los ronquidos intensos, acompañados de pausas respiratorias, pueden ser una señal de alerta y requieren evaluación médica.

Advierten contra el consumo de aspirinas sin indicación médica

Orzusa también desaconsejó tomar aspirina diariamente por cuenta propia para prevenir un ACV.

“No todas las personas necesitan tomar una aspirineta y puede generar daño”, sostuvo, al advertir sobre posibles complicaciones renales y gastrointestinales. La especialista insistió en la importancia de realizar controles periódicos de presión arterial, colesterol y glucosa, incluso en personas jóvenes y sin síntomas.

Finalmente, recordó que existen dos tipos de ACV: el isquémico, provocado por la obstrucción de una arteria cerebral, y el hemorrágico, que ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo. “Se puede prevenir. Ocho de cada diez pacientes pueden prevenir un ACV”, concluyó, al destacar la importancia de adoptar hábitos saludables y mantener controles médicos regulares.