Tras reunirse con el Papa, Scozzina advirtió sobre los problemas sociales del norte salteño
El obispo de Orán, Luis Antonio Scozzina, contó los detalles de su encuentro en Pelo y Barba por Aries, con el papa León XIV, a quien transmitió las principales preocupaciones sociales del norte salteño, especialmente la situación de los pueblos originarios y el consumo problemático de sustancias entre los jóvenes.
Scozzina explicó que durante la audiencia, realizada en el Vaticano, compartió las dificultades que enfrentan las comunidades indígenas por los conflictos vinculados con la tierra, el avance de la agroindustria y la explotación de los recursos naturales.
También planteó la gravedad de las adicciones en los departamentos Orán, San Martín y Rivadavia, donde la Iglesia desarrolla tareas de acompañamiento y asistencia a jóvenes afectados por el consumo de sustancias.
"La preocupación siempre es la adicción de los jóvenes", sostuvo el religioso, quien remarcó que estas problemáticas forman parte de la misión pastoral de la diócesis.
"Tener a alguien que nos escuche es muy consolador"
Sobre su encuentro con León XIV, Scozzina destacó la actitud del pontífice, quien escuchó sus planteos y realizó preguntas sobre los temas que despertaron su interés.
"Es una experiencia de saber que te escuchan, sobre todo a los obispos que estamos en las periferias. Tener a alguien que nos escuche es algo muy consolador", expresó.
También se refirió a la próxima intervención quirúrgica del Papa y manifestó su confianza en que no afectará la visita prevista a la Argentina durante noviembre.
"Recemos para que venga y que visite el país, que es algo que necesitamos mucho", pidió.
El futuro de la diócesis
Scozzina confirmó que, tras cumplir 75 años, presentó su renuncia, como establece la normativa de la Iglesia católica, y que ahora corresponde al Papa determinar cuándo se hará efectiva.
"Estoy disponible para continuar o para dar un paso al costado", afirmó, aunque estimó que la transición podría concretarse hacia fin de año.
Finalmente, adelantó que, cuando deje sus funciones como obispo, su intención es permanecer en el norte salteño, posiblemente en Tartagal o Aguaray, cerca de las comunidades franciscanas.