Vientos

Opinion 02 de julio de 2019
Una derivación insospechada generó la decisión del Procurador General de la Provincia de revisar la situación de todas las causas judiciales que se tramitan en ese ámbito. Desde su asunción, empujó con ímpetu especialmente aquellas más expuestas a la consideración pública por sus características de fuerte impacto social.
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El titular de la Procuración está abriendo frentes que lo llevaron al INADI por un planteo de discriminación. También recurrió a un juzgado con un amparo, marcando líneas inéditas vinculadas a la actividad de una función de esas características.

La Procuración General integra Colegio de Gobierno del  Ministerio Público, un órgano autónomo e independiente de los demás Poderes del Estado, que integra el sistema de administración de Justicia. Representa al Ministerio Público Fiscal que ejerce la acción penal pública y acciona en defensa de la legalidad, intereses  generales, difusos y medio ambiente. Su actual titular, Abel Cornejo, lleva apenas un poco más de un mes de gestión pero desde su propia designación ha generado no solo polémicas sino ha concentrado la atención por un notorio cambio de estilo.

Lejos de la penumbra dentro de la cual se había movido este órgano, su concepción sobre la representación de la Procuración en el sistema institucional provincial, ventiló el despacho principal y el de cada uno de los fiscales –a los que dirige- alterando también la estructura del ministerio. En el breve lapso que lleva en esa responsabilidad se ha reunido con protagonistas de casos que han ocupado amplios espacios en los medios de comunicación. Solo para citar dos casos, se reunió con los padres de Gala Cansino y Luján Peñalva, adolescentes cuyos destinos mantuvieron en vilo a la sociedad.

Un tercer caso, el asesinato de una joven madre de Vaqueros, lo ha colocado en sendas no transitadas por sus antecesores. Advirtió mediáticamente que el caso estaba mal investigado, sancionó a los fiscales a cargo y no demoró en desplazar a quienes él mismo designó, cambió las líneas de la pesquisa y logró tras dos años sin resultados, la primera y única detención. La hiperactividad del Procurador mereció cuestionamientos del representante de la querella, devenida ahora en defensor de uno de los acusados. 

Su proactividad no desdeñó la reactividad ante las acusaciones de las que fue objeto. Y llegó al punto de denunciar ante el INADI al abogado de un acusado, por el reiterado uso de la esquizofrenia como modo de insulto. No hay antecedentes de que un funcionario judicial de su envergadura haya recurrido al Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.

Todo indica que se trata de una cuestión gestual; el delegado en Salta del organismo advirtió que por una cuestión de prioridad, la resolución del trámite no será urgente. Y todo un sistema institucional deberá acostumbrarse a una nueva forma de gestionar la Procuración que está esperando la resolución de un amparo frente al descuido, desidia o intencionada reticencia de  brindar información sobre una cuestión ambiental que tiene a mal traer a un sector de la Capital, que colinda con un frigorífico.

Soplan nuevos vientos en un ámbito hasta ahora cerrado. El tiempo mostrará si se convierten en brisas o en tempestades.

Salta, 02 de julio de 2019

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