Tentación

Opinion 07 de febrero de 2019
Cuando aún no se registran mayores actividades en el Concejo Deliberante capitalino y totalmente al margen de las preocupaciones expuestas por algunos sectores de la oposición respecto de problemas citadinos, el intendente de la Capital Gustavo Sáenz le ha dado tarea para el inicio del período legislativo. Ha girado una ordenanza ad referéndum vinculada al uso de la pirotecnia, tema que la práctica ubica en la cercanía de cada fin de año, la época de mayor uso de elementos de esas características.
fuegos

El jefe comunal había anunciado ese propósito en los primeros días de este mes, cuando arreciaba una de las tormentas propias de la época. La preocupación por un problema de larga data pero fuera de la atención pública en este momento del año generó especulaciones en torno a esfuerzos para tapar otros puntos  de preocupación ciudadana, como las inundaciones que no han menguado pese a las inversiones en obras de gran significación. Con más superficialidad, no faltaron los comentarios que vincularon el anuncio con el año electoral en desarrollo.

Lo cierto es que ha comenzado a regir en el ejido capitalino una norma que regula la comercialización y uso de cohetes, prohibiendo la venta y uso de pirotecnia sonora, además de otros aspectos vinculados a esta actividad como es el caso de la habilitación de bocas estacionales de expendio. Si la norma queda en pie, la comercialización de los artefactos permitidos deberá hacerse en locales que están autorizados a ese fin de manera permanente.

Seguramente que la vigencia de la Ordenanza Ad Referendum no tendrá impacto visible en este tiempo en que la sociedad no está enfocada en cuestiones festivas –con excepción del Carnaval, que tiene público y espacios propios- sino en la inminente puesta en marcha de la etapa más productiva del año. Sin embargo, por carriles institucionales transitará una intensa actividad para determinar la legalidad de la iniciativa del Intendente capitalino.

Ya se ha conocido el rechazo del sector empresario, que anticipó su propósito de plantear la inconstitucionalidad de la norma. También hubo algunos cuestionamientos por parte de sectores políticos que oportunamente presentaron proyectos con propósitos similares, que no prosperaron por la falta de acompañamiento del oficialismo de turno.

Es importante destacar que la problemática está reglada por leyes nacionales, provincial y ordenanza municipales. Sin embargo, sus disposiciones no han servido para resolver problemas que genera el uso de la pirotecnia, que ponen en riesgo la salud humana y de animales. Todas ellas se han remitido a esas razones para justificar su sanción pero fundamentalmente permitieron ordenar una actividad económica cuyos operadores son los que especialmente se resisten a los cambios  que se demandan.

El debate político que viene se centrará en la oportunidad y la urgencia para que el intendente resolviera utilizar un recurso extraordinario. La tentación de hacer campaña con un tema social de complejo contenido no estará ausente.

Salta, 07 de febrero de 2019

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