Inquietud

Opinion 01 de febrero de 2019
Se han comenzado a agitar las aguas gremiales. Ya no es el ajuste o el modelo neoliberal los que están movilizando a la dirigencia sindical; se trata de la reforma laboral, que también inquieta al sector empresario.
REFORMA-TRIBUTARIA-REGRESIVA

Precisamente hoy, el gremio de los mercantiles denunció que no declina la tendencia negativa del comercio, que se expresa en el cierre de establecimientos y en el crecimiento del desempleo. El año pasado más de 600 empleados de comercio perdieron su empleo y sigue como goteo. Y a diferencia de años anteriores, advierte el sindicato, no hay reinserción laboral.

Eso sucede también en otros sectores configurando un panorama laboral que puede dificultar la aprobación de una reforma, como pretende para este año el gobierno de Cambiemos. En un año electoral y con severas dificultades económicas, seguramente el Congreso no va a estar dispuesto a acompañar al Ejecutivo en una iniciativa de esta naturaleza, que como intento ya fracasó en los dos períodos parlamentarios anteriores.

 Por ello es que el Gobierno Nacional está ensayando avanzar en acuerdos sectoriales, tratando de repetir su éxito de 2017 cuando el aval de gremios petroleros facilitó poner en movimiento el yacimiento de Vaca Muerta. Para ello se aceptaron condiciones al margen de la legislación laboral vigente y con alcance restringido a la actividad de ese emprendimiento.

Los mercantiles de Salta advirtieron que los movimientos del macrismo apuntan a menguar los derechos de los trabajadores. Ello así en conocimiento de la propuesta que el martes pasado se presentó en una mesa de negociación de la que participaron las representaciones sindical y empresaria del sector textil y se repitió con algunas variantes en una reunión similar con metalúrgicos. Ambos sectores están atravesando una severa crisis.

La intención  es lograr una reforma que pueda aprobarse por decreto y para ello se requiere del acuerdo de partes. A la luz de lo propuesto es de difícil que se convenga la reforma por esa vía; al menos por ahora. Entre las propuestas presentadas figuran la creación de un fondo de cese laboral y la flexibilización de la jornada laboral, además  de permitir el pago de aguinaldo en cuotas, la segmentación de vacaciones. Ni el sector empresario vio con buenos ojos las salidas que se están proponiendo para bajar el costo laboral. Los empresarios demandan medidas tributarias y financieras que favorezcan el desarrollo de sus negocios y coinciden con la dirigencia gremial en orden a reclamar medidas económicas que promuevan el consumo. No ven otro modo de lograr la necesaria reactivación.

Estos datos  advierten que este año atravesará dificultades de difícil resolución si no media un acuerdo político general y no sectorial de orden laboral. Febrero está anunciando que la tarea debe iniciarse sin demoras.

Salta, 01 de febrero de 2019

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