Innovación

Opinion 11 de julio de 2018
Los gobiernos nacional y provinciales trabajan en los cambios que la educación demanda, fundamentalmente en su condición de herramienta de formación de recurso humano no solo para el mundo laboral sino para el fortalecimiento de la sociedad civil. Hay un gran esfuerzo que busca cerrar la brecha con los países más desarrollados
aulas vacias

No es una tarea novedosa. No hay turno de gobierno, cualquiera sea su signo político, que no haya encarado la tarea con mayor o menor éxito. Las reformas legislativas han sido sustanciales aunque en su aplicación, los resultados no significaron un avance.

Sí debe reconocerse la mayor precisión en los diagnósticos, en base a mediciones más ajustadas, como la prueba Aprender que tendrá hacia fin del año escolar su tercera versión. De todas maneras, los datos que se han recogido, confirman lo que se estimaba; hay un notorio déficit en la formación, especialmente en algunas áreas del conocimiento como es el manejo de la lengua y el dominio de la matemática.

En el amplio abanico de objetivos planteados por el gobierno de Cambiemos, definidos en conjunto con las provincias- que son responsables de la educación en sus respectivas jurisdicciones-, se destaca el propósito de modificar la formación docente. En el país, existen 1.437 institutos de gestión pública de los cuales surge el 80% de los maestros que dan clases y esa es la materia prima sobre la que se está trabajando. Un informe elaborado por la Organización de Estados Iberoamericanos respecto del  estado de políticas públicas docentes, destaca  la necesidad de redefinir el sistema en la Argentina. Indica que no puede seguir vigente el sistema verticalista construido a base de la sociedad industrial que había hace 60 años.

También hay otros objetivos puntuales en plena elaboración como la implementación, a partir del año que viene en todas las escuelas primarias y secundarias del país, de un nuevo método de enseñanza de Matemáticas. Se busca levantar el pobre desempeño que registran en esa disciplina, desde hace años, los alumnos en todos los niveles. La UNESCO hizo propio el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo, TERCE, un enjundioso trabajo para toda América Latina y el Caribe para mejorar los resultados en todos los países de la región. Los datos oficiales recogidos para la formulación de los aportes de especialistas, ubican a la Argentina apenas por encima de la media regional de rendimiento –apenas un 35%- en resolución de problemas, muy por debajo de Chile, México y Uruguay. Más que indicadores son acicates para apurar los cambios que permitan superar la tendencia al estancamiento que las pruebas Aprender vienen mostrando.

Con la decisión tomada y también impuesta, se pretende avanzar en ambos propósitos. De allí que el último encuentro entre autoridades de Educación de la Provincia y referentes de gremios docentes transitó por carriles que tienen que ver con un proceso de innovación para avanzar hacia la calidad educativa. No se ignora que los cambios generan resistencia, como las que ya se están expresando en torno de una nueva organización de la educación terciaria en materia de formación docente. Hay una demanda insatisfecha en algunas disciplinas mientras que en otras, la sobreoferta genera desocupación de profesionales. Estas falencias deben corregirse. 

La educación concurre a la creación de sociedades más justas, equitativas y tolerantes y los gobiernos están obligados a tomar todas las medidas para que cumpla su papel. Ello así aún a costa de intereses sectoriales.

Salta, 11 de julio de 2018

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