Puja

Opinion 10 de septiembre de 2021
Hay veda electoral; esto es, no está permitido desplegar ninguna acción que apunte a seducir al electorado. Se agotó el tiempo para inducir el voto hacia cada propuesta, luego de más de un mes en que se habilitaron los canales más eficaces a ese fin.
elecciones

El domingo próximo se realizan las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para elegir un tercio de las bancas del Senado de la Nación. Se trata de tres  senadores por cada uno de los siguientes distritos: Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Tucumán y Santa Fe. Podrá advertirse que no es un turno que incluya a Salta.

La reforma de la integración del Congreso de la Nación es más generosa en el caso de la Cámara de Diputados, que se renueva por mitad. Del total de 257 bancas que la integran, deben renovarse  127 correspondientes a todas las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este caso, el electorado salteño está convocado a disponer de tres escaños, cuyos titulares actuales fueron elegidos hace cuatro años y vencen sus mandatos en diciembre próximo.

La Provincia pertenece al grupo más numerosos de provincias que, en base al número de habitantes, debe elegir la misma cantidad de candidatos. Como ocurre desde el fondo de la historia institucional, la Provincia de Buenos Aires encabeza el mayor aporte a la renovación parlamentaria con 35 bancas, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aire, con 13 bancas. Tierra del Fuego cierra la nómina porque elige solo un diputado nacional.

La elección de medio tiempo no tiene el atractivo de cambiar –o ratificar- un Gobierno pero si le ofrece al ciudadano la oportunidad de avanzar un paso desde el atractivo oficio de cuestionar una gestión desde la ronda de amigos o grupo de trabajo o desde el seno de la familia. En una mesa receptora de votos encontrará un elemento contundente para demoler –o sostener- al propio Presidente de la Nación. Ese es el sentido de una decisión que comienza a diseñarse este domingo y termina de construirse el 14 de noviembre próximo.

Ello explica que para tan estrecha cobertura ocho alianzas y partidos hayan elaborado sus ofertas, que se expresan en 13 listas, ocho de las cuales van a internas por tres sectores. Pandemia mediante, la campaña que cerró en las primeras hora de este viernes ha dejado mucha imagen y pocas ideas.

Con excepción de los precandidatos, nadie alteró su rutina a propósito del proceso institucional que tendrá su primer capítulo en los comicios del día 12. Con ubicar quién se ha propuesto para trabajar a favor del oficialismo que encarnan Alberto Fernández y Cristina Kirchner, alcanza para una primera definición. Es la primera línea divisoria de aguas.

Los que quieren pronunciarse en contra deberán trabajar con mayor precisión porque hasta la izquierda se ha dispersado en varias fracciones. La distinción tradicional entre peronistas y radicales ha sucumbido; los armados son más sofisticados. Como si una bomba hubiese estallado en la línea del espinel partidario, hay restos de estas expresiones del pensamiento político en varias listas.

La transversalidad - como sea que se llame- permitió el armado de propuestas electorales que no se realizaron sobre programas con referencias doctrinarias. Ello resultó funcional a una campaña en la que no hubo debate ni compulsa de ideas; solo confrontación de eslóganes. La del domingo será una muestra si la puja puede sostenerse en esos términos en una pelea de fondo. 

Salta, 10 de septiembre de 2021

Te puede interesar