Popular

Opinion 11 de octubre de 2019
Alejado de todo refinamiento académico pero con una fuerte dosis de realismo, uno de los candidatos a intendente de la Capital dio vuelta sus cartas y explicó cómo hará para remontar los resultados alcanzados en las primarias del último domingo. David Leiva tuvo una fuerte competencia dentro del Frente de Todos y el esfuerzo por alzarse con la candidatura no le es suficiente para aliviar el tramo más duro que debe transitar para lograr la jefatura comunal.
david leiva

En Cara a Cara, en la edición de este jueves, aseguró que buscará mejorar los resultados aun asumiendo que es una tarea compleja y apostó a su fortaleza. La mención a Leiva vale porque es un modelo de dirigente político que está en la mitad de camino entre los referentes territoriales y los miembros de los círculos cerrados de las cúpulas partidarias.

Ya no son momentos de analizar la conveniencia de un tipo de candidato para una circunstancia determinada. Esta última está determinada por la competencia entre dos pescadores que tirarán sus anzuelos en el mismo estanque; son dos personalidades contrapuestas por origen, formación y oportunidades que han sido elegidos por el mismo colectivo.

A un mes de las elecciones, es prematuro describir un escenario que permita marcar quién será el ganador. La primaria del 6 de octubre fue la fotografía de la largada, línea a la que el kirchnerista David Leiva alcanzó a pesar de no ser el favorito dentro del Frente de Todos en Salta. Haber vivido siempre en la adversidad hoy le juega a favor, al igual que dos períodos como concejal y un reconocimiento social que viene de su actividad cotidiana. Quizás ese es el punto que le permite empardar con una contendiente con sólida formación académica  y una vara política alta por su condición de hija y nieta de gobernadores, como es Betina Romero.

Esta confrontación electoral reivindica el término popular en cualquiera de sus consideraciones. Leiva lo usó mucho en el diálogo periodístico en referencia a su origen, a su pertenencia social y a su práctica cultural. Encaja en el universo de significados de la palabra popular porque proviene del pueblo, es propio de las clases sociales más bajas o desfavorecidas, cultiva un arte que se encuentre al alcance y disfruta la mayoría y es conocido por la sociedad en general.

Su condición de referente popular le permitió imponerse en un ámbito desfavorable al que fue convocado, en el que sus competidores eran sostenidos por gran cantidad de  listas a concejales u otros eran protagonistas de una profusa campaña publicitaria. Pero ser conocido o admirado por una gran cantidad de personas no es lo que le sirve en la compulsa electoral.

Leiva prefiere recostarse en su pertenencia social a los llamados sectores populares que contienen a grupos excluidos o vulnerables, generalmente sometidos y condenados a vivir en condiciones adversas. Con un discurso que señala que él ya estuvo allí, representa la esperanza de salir de esa situación.

Los vecinos ya lo eligieron pero necesita sumar muchos más: a los que no votaron –una abstención de casi un tercio del electorado capitalino- y los que no lo votaron, aunque no los necesita a todos. Esta construcción no se limita a una estrategia electoral porque ha llegado el momento en que las propuestas expliquen el sentido de lo popular. 

Salta, 11 de octubre de 2019e

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